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Vómitos crónicos en gatos

Vómitos crónicos en gatos

Descripción general del vómito crónico felino

El vómito es la expulsión forzada a través de la boca del contenido del estómago. Ocasionalmente, el material del duodeno del intestino delgado también acompaña el contenido del estómago (gástrico). En los gatos, el vómito crónico se caracteriza por vómitos persistentes o recurrentes durante más de dos semanas.

Un brote ocasional de vómitos puede no causar alarma al dueño del gato; sin embargo, el vómito persistente y crónico suele indicar una enfermedad subyacente. El vómito crónico a menudo conduce a una disminución de la absorción de nutrientes y la consiguiente pérdida de peso. La diarrea también puede acompañar al vómito.

Causas generales de vómitos crónicos en gatos

  • Indiscreción dietética (comer alimentos / material inapropiado)
  • Intolerancia dietética
  • Agentes infecciosos, como bacterias, hongos y parásitos.
  • Drogas y ciertas toxinas
  • Obstrucción / bloqueo del estómago o tracto intestinal
  • Enfermedades metabólicas como enfermedad hepática y renal, hipertiroidismo.
  • Trastornos abdominales como pancreatitis, tumores abdominales y adherencias, etc.
  • Trastornos de la motilidad del tracto gastrointestinal que impiden el movimiento posterior de los alimentos.
  • Enfermedades inflamatorias intestinales.
  • Condiciones diversas como úlceras gástricas / duodenales, estreñimiento, etc.
  • Cáncer del tracto gastrointestinal.
  • De qué mirar

  • Vómitos intermitentes
  • Apetito variable
  • Pérdida de peso
  • Letargo
  • Diarrea
  • Sed aumentada
  • Presencia de sangre en el vómito o las heces.
  • Diagnóstico de vómitos crónicos en gatos

    Es muy importante obtener un historial médico completo con detalles sobre el momento y el material vomitado. Se realiza un examen físico completo, que incluye una palpación cuidadosa (examen manual) del abdomen. Las pruebas de diagnóstico adicionales pueden incluir:

  • Conteo sanguíneo completo (CBC)
  • Análisis de orina
  • Perfil bioquimico
  • Radiografías de tórax y abdomen (radiografías)
  • Múltiples exámenes fecales
  • Tratamiento de vómitos crónicos en gatos

    El vómito crónico es difícil de tratar sintomáticamente, porque el tratamiento efectivo generalmente depende de la causa subyacente. Sin embargo, hay varios pasos que su veterinario podría recomendar, mientras se realizan las pruebas de diagnóstico. Los objetivos de la terapia sintomática son inicialmente descansar el tracto gastrointestinal y luego introducir materiales de fácil digestión. Los tratamientos sintomáticos incluyen:

  • Retenga todos los alimentos durante 12 a 24 horas, luego introduzca gradualmente una dieta blanda.
  • Se puede iniciar una prueba de una dieta hipoalergénica, durante un mínimo de seis semanas, si se sospecha hipersensibilidad en la dieta.
  • Se pueden probar medicamentos antieméticos que disminuyan sintomáticamente la frecuencia de vómitos.
  • También se pueden administrar antiácidos (medicamentos que bloquean la producción de ácido por el estómago).
  • También se pueden considerar los protectores gástricos, que son medicamentos que recubren y suavizan el tracto gastrointestinal.
  • Cuidados en el hogar

    Administre solo los medicamentos recetados y la dieta recomendada por su veterinario. Observe a su mascota muy de cerca. Si los signos clínicos no mejoran y / o su mascota empeora, haga que evalúen a su mascota de inmediato.

    Información detallada sobre vómitos crónicos en gatos

    El vómito suele ir precedido de inquietud, salivación y arcadas, y requiere contracciones abdominales fuertes para expulsar el contenido del estómago. Hay que diferenciar los vómitos agudos de los crónicos. También se debe diferenciar el vómito de la regurgitación, que es la evacuación sin esfuerzo de líquido, comida o moco del esófago. Las causas, las pruebas de diagnóstico y los tratamientos para la regurgitación son bastante diferentes de los del vómito crónico.

    Los vómitos crónicos generalmente no responden a la terapia sintomática, y la mayoría de las veces requiere una evaluación diagnóstica completa para determinar la causa subyacente. Si el paciente continúa vomitando a pesar de mantenerse alejado de los alimentos, si el vómito es recurrente y / o si hay sangre presente en el vómito, su veterinario debe examinar al animal. Además, si su mascota parece estar angustiada, parece dolorosa, letárgica o enferma de alguna otra manera, debe comunicarse con su veterinario de inmediato.

    Causas del vómito crónico en los gatos

    El vómito crónico puede ser causado por enfermedades del tracto gastrointestinal o puede ser secundario a otras enfermedades sistémicas. Es importante tratar de establecer la causa del vómito crónico. Si la causa subyacente no se elimina o trata, es poco probable que el vómito se resuelva.

  • La indiscreción dietética crónica y recurrente puede incluir comer alimentos en mal estado, comer en exceso, ingerir material extraño y cambios repentinos en la dieta.
  • La intolerancia alimentaria es una reacción a algún componente alimenticio normal. Con mayor frecuencia es una respuesta a una proteína en particular, pero puede asociarse con lactosa, dietas altas en grasas y ciertos aditivos alimentarios.
  • Las causas bacterianas de vómitos crónicos incluyen Salmonela y Helicobacter.
  • Las causas fúngicas de vómitos crónicos incluyen histoplasmosis, aspergilosis y ficomicosis.
  • Las causas parasitarias de vómitos crónicos incluyen lombrices intestinales, anquilostomas y Giardia.
  • La administración de ciertas drogas y / o exposición a toxinas puede causar vómitos crónicos al irritar directamente el revestimiento del tracto gastrointestinal. Los ejemplos incluyen medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, corticosteroides, ciertos antibióticos, insecticidas, metales pesados ​​y productos para césped y jardín, etc.
  • La obstrucción o bloqueo lento del tracto gastrointestinal puede causar vómitos crónicos. La obstrucción puede ser secundaria a cuerpos extraños, tumores, intususcepciones (telescopios del intestino en sí mismo), parásitos y otras anormalidades estructurales.
  • Las enfermedades metabólicas, como las enfermedades renales y hepáticas, la diabetes mellitus no controlada y el hipertiroidismo pueden causar vómitos, aunque es más común que estas enfermedades causen episodios agudos de vómitos.
  • Algunos trastornos abdominales pueden provocar vómitos crónicos. Los ejemplos incluyen pancreatitis crónica (inflamación del páncreas), infecciones renales, tumores en otros órganos abdominales, adherencias de los órganos abdominales, etc.
  • Los trastornos de la motilidad del estómago y el intestino delgado son una causa importante de vómitos crónicos. Con estas enfermedades, la comida no abandona el estómago y los intestinos como lo hace normalmente y se acumula en el estómago donde induce el vómito.
  • La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es una inflamación de las paredes del tracto gastrointestinal y puede ser un trastorno inmunitario en algunos animales. El vómito crónico con EII puede ir acompañado de diarrea, pérdida de peso y un cambio en el apetito.
  • Ciertos problemas de mala digestión y malabsorción, como la linfangiectasia, causan vómitos crónicos, diarrea y pérdida de peso.
  • Las úlceras gastrointestinales asociadas con enfermedades y tumores intestinales, enfermedad hepática y enfermedad renal pueden provocar vómitos crónicos, pero estas úlceras son poco frecuentes.
  • El estreñimiento es una defecación infrecuente, incompleta o difícil con el paso de heces duras y secas. El vómito puede ocurrir secundario al estreñimiento.
  • Los tumores de crecimiento lento del tracto gastrointestinal pueden producir vómitos intermitentes que tienden a empeorar con el tiempo.
  • Diagnóstico en profundidad

    Es necesario obtener un historial médico completo y realizar un examen físico completo para crear un plan de diagnóstico apropiado para el paciente con vómitos.

  • Un conteo sanguíneo completo (CBC) evalúa la presencia de infección, inflamación, anemia, etc.
  • Un perfil bioquímico evalúa la función del riñón, el hígado y el páncreas, así como los niveles de electrolitos, proteínas y azúcar en la sangre.
  • Un análisis de orina ayuda a evaluar los riñones y el estado de hidratación del paciente.
  • Los exámenes fecales múltiples son importantes para descartar parásitos gastrointestinales como causa de vómitos.
  • Las radiografías abdominales (rayos X) evalúan los órganos abdominales y pueden detectar la presencia de líquido, un cuerpo extraño, tumor o anormalidad estructural.
  • Las radiografías de tórax son una parte importante de la evaluación diagnóstica si se sospecha cáncer, para buscar metástasis (diseminación) a los pulmones.

    Su veterinario puede recomendar pruebas adicionales para asegurar una atención médica óptima. Estos se seleccionan caso por caso.

  • Una ecografía abdominal evalúa los órganos abdominales y ayuda a evaluar la presencia de tumores, engrosamiento de las paredes del intestino, cuerpos extraños, etc.
  • Las pruebas de tiroides a menudo están indicadas en gatos mayores con vómitos crónicos para descartar hipertiroidismo.
  • Se pueden realizar ensayos de ácidos biliares si se sospecha enfermedad hepática.
  • Una prueba de plomo en la sangre puede estar indicada en el paciente con vómitos cuando ha habido una posible exposición al plomo, si se observa material compatible con chips de plomo en las radiografías abdominales, o si hay cambios en el recuento sanguíneo sospechosos de envenenamiento por plomo.
  • Se puede considerar una serie de bario (tinte) gastrointestinal superior (GI) en aquellos casos en los que las pruebas iniciales no confirman un diagnóstico, especialmente si el vómito persiste. Se administra bario y se toman radiografías secuenciales para observar su paso a través de los intestinos. A veces también se ve bajo radiografías de video, especialmente cuando se sospechan trastornos de la motilidad.
  • La gastroduodenoscopia (endoscopia digestiva alta) a menudo es beneficiosa en el paciente con vómitos crónicos. Implica el paso de un visor flexible hacia el estómago y el duodeno. Facilita la extracción de cuerpos extraños en el estómago, ayuda a detectar la presencia de tumores y úlceras, y permite tomar muestras para cultivo y biopsia.
  • Si otras pruebas de diagnóstico no revelan una causa, o si se requiere corrección quirúrgica para el vómito crónico, se realiza una laparotomía exploratoria.
  • Terapia en profundidad

    Su veterinario puede recomendar una o más de las pruebas de diagnóstico descritas anteriormente. Es difícil tratar al paciente con vómitos crónicos sintomáticamente. Es muy importante con el vómito crónico que se identifique una causa subyacente, para poder instituir una terapia específica.

    Mientras se realizan las pruebas de diagnóstico, se pueden probar los siguientes tratamientos inespecíficos (sintomáticos) en algunas mascotas. Estos tratamientos pueden reducir la gravedad de los síntomas o proporcionar un alivio temporal para su mascota. Sin embargo, la terapia inespecífica no es un sustituto del tratamiento definitivo de la enfermedad subyacente responsable de la condición de su mascota.

  • Retener alimentos y agua durante varias horas permite que el tracto gastrointestinal descanse. La reintroducción gradual de pequeñas cantidades de comida blanda se instituye después del ayuno, y debe continuarse durante varios días para garantizar que el vómito no regrese.
  • Los antieméticos (medicamentos que detienen el vómito) deben usarse con precaución. Es mejor identificar y tratar la causa subyacente del vómito, pero en casos seleccionados se pueden recomendar estos medicamentos.
  • Los antiácidos (medicamentos que disminuyen la producción de ácido en el estómago) como Tagamet (cimetidina), Pepcid (famotidina) o Zantac (ranitidina) pueden ser beneficiosos en algunos casos.
  • Los protectores gastrointestinales, que recubren el revestimiento intestinal irritado, como el sucralfato (Carafate) pueden ser útiles.

    La terapia específica para el vómito crónico es muy variable y depende de la causa subyacente. Puede implicar la administración de medicamentos, cambios en la dieta y cirugía.