Enfermedades condiciones de perros

Hematoma Aural en Perros

Hematoma Aural en Perros

Descripción general del hematoma auditivo en perros

El hematoma auditivo, comúnmente conocido como "oreja de almohada", es una acumulación de sangre dentro de las capas de cartílago de la oreja del perro. Suelen aparecer como inflamaciones llenas de líquido en la superficie cóncava (debajo) del pinna, que es la parte puntiaguda o flexible del oído. La causa exacta es poco conocida, pero cualquier afección que provoque sacudidas de la cabeza o rascarse los oídos, como infección bacteriana del oído o ácaros del oído, puede ser responsable.

Los hematomas auditivos pueden ser dolorosos al tacto y pueden agravar una enfermedad del oído subyacente. Si no se trata, la hinchazón puede resolverse por sí sola, dejando la oreja deformada, la llamada "oreja de coliflor".

De qué mirar

  • Sacudiendo la cabeza
  • Hinchazón del pinna
  • Diagnóstico de hematomas auditivos en perros

    En un examen físico, se observa una hinchazón cálida y llena de líquido en la superficie interna del oído. Eventualmente, el hematoma puede volverse firme y engrosarse, dando como resultado una apariencia deformada de "coliflor".

    La enfermedad concurrente del oído como infección o material extraño es común, pero no siempre está presente.

    Se pueden indicar radiografías del cráneo si su veterinario sospecha que hay una enfermedad del oído externo o medio presente.

    La evaluación del oído puede mostrar bacterias, levaduras, ácaros del oído o material extraño presente. Las anomalías en las pruebas de laboratorio (análisis de sangre) son poco frecuentes.

    Tratamiento del hematoma auditivo en perros

    La enfermedad del oído subyacente debe tratarse adecuadamente.

    La aspiración con aguja del hematoma generalmente resuelve el problema solo temporalmente. La recurrencia es común con esta técnica.

    El tratamiento quirúrgico suele estar indicado.

    Cuidado y prevención en el hogar

    Lleve a su mascota a un veterinario para que evalúe el hematoma y determine si hay alguna enfermedad subyacente del oído.

    Retrasar el tratamiento rara vez dará como resultado un resultado satisfactorio o cosmético y no aborda la razón por la cual ocurrió el hematoma en primer lugar.

    Revise las orejas de su mascota con frecuencia, al menos una vez a la semana, en busca de evidencia de inflamación, como enrojecimiento, hinchazón o dolor.

    Consulte a su veterinario apenas comience a sacudir la cabeza, rascarse las orejas o frotarse las orejas.

    Información detallada sobre hematomas auditivos caninos

    Muy pocos otros problemas médicos se asemejan a un hematoma auditivo. La hinchazón del pinna llena de líquido es característica. Ocasionalmente, un absceso o un tumor del pinna pueden tener una apariencia algo similar.

    Absceso

    Puede ocurrir un absceso secundario a un cuerpo extraño penetrante o una herida por mordedura. Se podría establecer una infección entre las placas de cartílago que conduzca a la formación de una bolsa de pus. La diferenciación de un hematoma es simple, mediante aspiración con aguja. El absceso produce pus amarillo o verde; El hematoma produce sangre.

    Tumor

    Un tumor del pinna requiere aspiración con aguja para obtener células para examinarlas en un portaobjetos, bajo un microscopio. La diferenciación entre un tumor con sangre o lleno de líquido de un hematoma puede ser posible con esta técnica. De lo contrario, se puede obtener una muestra de biopsia. Los tumores del pinna son normalmente firmes, carnosos o ulcerativos (sangrado) y, por lo tanto, bastante diferentes de un hematoma auditivo.

    La atención veterinaria debe incluir pruebas de diagnóstico y recomendaciones de tratamiento posteriores.

    Diagnóstico en profundidad

    Su veterinario evaluará de cerca el oído y palpará (sentirá) la hinchazón.

    Su veterinario también examinará el canal auditivo externo. La inspección visual del canal auditivo puede ser seguida por un examen otoscópico. Algunos perros pueden tolerar este procedimiento bastante bien, pero otros pueden resistir y retorcerse, necesitando sedación o incluso anestesia general. Por esta razón, se puede realizar un examen detallado del canal auditivo al momento del tratamiento quirúrgico del hematoma.

    La visualización del canal auditivo horizontal y vertical, junto con la membrana timpánica o el tímpano, es esencial como parte de la evaluación de una causa subyacente del hematoma auditivo. Se pueden obtener cultivos en este momento para ver qué bacterias u hongos están creciendo en el oído y a qué medicamentos es sensible. Los hisopos con punta de algodón pueden obtener muestras del canal auditivo, untarlas en un portaobjetos y evaluarlas con un microscopio para detectar parásitos como los ácaros y la levadura.

    Las radiografías de cráneo, en los casos en que se sospecha enfermedad subyacente del oído externo o medio, también se obtienen bajo anestesia general. Las radiografías solo son necesarias si el canal se estrecha y ocluye, lo que impide la evaluación visual del tímpano. Cuando esté disponible, la tomografía computarizada (TC) o la resonancia magnética (MRI) pueden ser más útiles que la radiografía para evaluar la afectación del oído medio.

    Tratamiento en profundidad

    El tratamiento médico por aspiración con aguja rara vez es exitoso. Se ha informado de la inyección de esteroides en el bolsillo vacío, después del drenaje. La recurrencia con estas técnicas es extremadamente alta.

    La cirugía tiene como objetivo eliminar el hematoma, prevenir la recurrencia y conservar la apariencia natural del oído.

    La técnica quirúrgica más común consiste en hacer una incisión en forma de S en la superficie cóncava del oído, sobre el hematoma, exponiendo el cartílago subyacente de un extremo al otro. La sangre y el coágulo de la hinchazón se eliminarían.

    Antes del tratamiento quirúrgico, su mascota debe recibir un examen preoperatorio completo. En este momento, se puede extraer sangre para verificar una variedad de sistemas corporales antes de recibir anestesia general. También puede ser necesaria una muestra de orina y radiografías de tórax, dependiendo de la edad y el nivel de salud de su mascota.

    Bajo anestesia general, se evaluará el oído y, si es necesario, se cultivará, y se limpiará y enjuagará el canal auditivo.

    Las suturas se colocan a través de la piel en la superficie cóncava, ya sea a través de ambas placas de cartílago y debajo de la piel, o a través de ambas placas y hacia afuera a través de la piel, y luego de regreso a la superficie cóncava. Las suturas tienen aproximadamente 1 cm de longitud y corren paralelas a los vasos principales de la oreja; eso es vertical, no horizontal. Se coloca un número suficiente de suturas alrededor de la incisión para eliminar cualquier bolsa de líquido restante.

    Su veterinario NO suturará la incisión cerrada. En cambio, se abrirá un poco para permitir el drenaje.

    Algunos veterinarios pueden preferir insertar un drenaje de goma de látex estrecho (1/4 pulgada) en la hinchazón, dejándolo en su lugar debajo de un vendaje para la oreja durante 10 a 14 días. El apósito ayudará a aplicar presión y el drenaje evita la acumulación de líquido. Una cánula de pezón, diseñada originalmente para ordeñar vacas lecheras, puede modificarse para el mismo propósito. Ambas alternativas funcionan bien, y su veterinario puede haber tenido un buen éxito con estos métodos.

    Se puede usar un vendaje para proteger el oído después de una cirugía de hematoma, pero mantener el vendaje puede ser difícil. La tolerancia del paciente al vendaje a menudo es limitada. Cuando se usa un vendaje, la oreja se coloca sobre la parte superior de la cabeza, con apósitos no adhesivos y almohadillas de algodón para proteger el sitio quirúrgico y ofrecer una compresión suave. Vetrap® o stockinette se puede utilizar como capa externa. Un collar isabelino puede ser una mejor alternativa para muchos perros. Cuando se requieren medicamentos para el oído después de la cirugía, el vendaje puede ser un problema ya que restringe el acceso al canal auditivo.

    Cuidados de seguimiento para perros con hematoma auditivo

    Se debe buscar una consulta veterinaria tan pronto como se descubra un hematoma auditivo, aunque esto NO es una emergencia quirúrgica en perros.

    Complete el curso de medicamentos (tópicos, orales o ambos) para el tratamiento de una enfermedad del oído subyacente, si se encontró uno.

    Cuando se usa un vendaje, verifique debajo de la región del cuello para asegurarse de que no esté demasiado apretado y que no interfiera con la respiración.

    Controle a su perro por la tolerancia de un vendaje o collar. Llame a su veterinario si esto es un problema.

    Cuando no hay vendaje, revise la incisión diariamente para ver si hay hinchazón o enrojecimiento excesivos. Una descarga acuosa y sanguinolenta se considera normal durante los primeros días después de la cirugía.

    Regrese a su veterinario en 10 a 14 días para retirar la sutura. La mayoría de los perros tolerarán este procedimiento sin la necesidad de sedación.

    Revise las orejas de su perro con frecuencia, al menos una vez a la semana, sintiendo alrededor de la base de la oreja en busca de dolor o molestias y mirando hacia abajo en el canal auditivo en busca de acumulación de cera, enrojecimiento o cualquier otro tipo de secreción. El canal auditivo debe estar abierto, limpio y no inflamado. Si está inflamado, debe consultar con su veterinario. No sienta la tentación de sondear el oído usted mismo con algo como una punta Q, ya que es posible dañar inadvertidamente el canal o el tímpano. Si su mascota tiene antecedentes de infecciones del oído, este tipo de monitoreo será aún más importante.

    Ante los primeros signos de sacudidas de la cabeza, consulte con su veterinario. Muy pocos perros que realmente tienen enfermedad del oído externo contraen un hematoma auditivo, pero abordar el problema del oído subyacente temprano ayudará a prevenir la aparición de esta problemática enfermedad secundaria.