Cuidado de mascotas

Cuidado geriátrico del perro

Cuidado geriátrico del perro

La vejez nos sucede a los mejores, incluso a nuestros perros. Y a medida que nuestros perros entran en la edad de oro, pueden tener necesidades o problemas específicos que deben abordarse. El proceso de envejecimiento provoca una disminución gradual de las capacidades físicas y, a veces, mentales de un perro. Tomar conciencia de estos problemas le permite al propietario brindar la mejor atención posible.

No todos los perros envejecen al mismo ritmo. En general, las razas más pequeñas viven más que los perros más grandes y las razas mixtas suelen vivir más que las razas puras. Una pauta general sobre cuándo un perro puede considerarse geriátrico puede basarse en el peso adulto del perro. Los perros pequeños (menos de 20 libras) se consideran geriátricos entre 9 y 13 años. Los perros de tamaño mediano (21 a 50 libras) se consideran geriátricos entre 9 y 11 años. Los perros de raza grande (51 a 90 libras) se consideran geriátricos entre 7 y 10 años. Finalmente, los perros de raza gigante (más de 90 libras) generalmente se consideran geriátricos entre 6 y 9 años.

Idealmente, el cuidado del perro geriátrico debería centrarse en medidas preventivas. Siempre que sea posible, es mejor evitar que ocurra un problema, en lugar de esperar a que se desarrolle un problema. La detección de enfermedades en las primeras etapas mejora enormemente el resultado. Diferentes perros tienen factores de riesgo específicos que influyen en el enfoque diagnóstico de la medicina geriátrica. Los factores de riesgo son características de la raza, la genética, el entorno y el estilo de vida de su perro que pueden ponerlo en mayor riesgo de desarrollar una enfermedad en particular u otros cambios relacionados con la edad.

Cuidado veterinario

En las últimas décadas, los avances en medicina veterinaria han causado un aumento dramático en la longevidad de nuestras mascotas. Hoy los perros viven vidas más largas y saludables. Si hay un problema con su perro mayor, no asuma que es solo debido a la vejez y que no se puede hacer nada. Con el tratamiento adecuado, muchas condiciones pueden mejorar. Su veterinario puede hacer lo siguiente para evaluar la salud de su perro y mantener una condición saludable.

  • Un historial médico completo y completo. Su veterinario notará cambios en el comportamiento y las habilidades físicas.
  • Un examen físico completo
  • Conteo sanguíneo completo (CBC)
  • Perfil bioquimico
  • Análisis de orina
  • Examen fecal para parásitos
  • Examen de sangre del gusano del corazón, si es apropiado para el área del país
  • Tratamiento

    Todos los perros deben recibir vacunas de rutina según lo exige la ley (rabia) y vacunas que sean apropiadas para las necesidades individuales. Las vacunas específicas y la frecuencia de administración pueden variar, y deben discutirse con su veterinario. El tratamiento de un perro mayor depende de los requisitos o problemas individuales de su mascota. Los problemas más comunes de los perros geriátricos son:

  • Problemas nutricionales: control de la obesidad o necesidades especiales
  • Enfermedad dental
  • Artritis
  • Enfermedad metabólica
  • Desordenes endocrinos
  • Enfermedad cardiaca
  • Tumores de piel
  • Problemas urinarios
  • Enfermedad de la próstata en perros machos intactos
  • Cáncer
  • Disfunción conductual y cognitiva.
  • Cuidado y prevención en el hogar

    Una inspección periódica de su mascota, en casa, puede descubrir posibles problemas. Asegúrese de que su mascota tenga condiciones de vida limpias, cálidas y protegidas, y proporcione un fácil acceso al agua limpia y fresca.

    Alimente con un alimento para perros de buena calidad que sea apropiado para las necesidades específicas de su perro, y no permita que su mascota gane peso excesivo. Discuta el aumento de peso inesperado con su veterinario. En base a una evaluación geriátrica completa, se puede recomendar un alimento recetado para perros. Prepare a su mascota y, si es posible, cepille los dientes de su perro regularmente. Finalmente, siga las recomendaciones de su veterinario en cuanto a ejercicio, nutrición y cualquier medicamento que pueda necesitar.

    Las mascotas de hoy viven vidas más largas y de mejor calidad que nunca. Muchos factores son responsables de este aumento, incluida una mejor nutrición, atención veterinaria y propietarios educados. Esta mayor longevidad significa que hay más perros que alcanzan una edad más avanzada, y que el dueño se enfrentará a las demandas y problemas especiales que se hacen evidentes con la edad. Comprender el proceso de envejecimiento y los problemas más comunes que enfrenta el perro geriátrico es el primer paso para brindar el mejor cuidado posible a su animal mayor. El enfoque principal de la atención de salud geriátrica es la educación del propietario y la detección temprana y prevención de enfermedades.

    Es importante darse cuenta primero de que el envejecimiento en sí no es una enfermedad; Es simplemente una etapa de la vida. El aumento de la edad provoca una disminución gradual de la capacidad del cuerpo para repararse a sí mismo, mantener las funciones normales del cuerpo y adaptarse al estrés y los cambios en el medio ambiente. Muchos cambios ocurren en perros a medida que envejecen. Se producen cambios en el metabolismo, por lo que los perros requieren menos comida. Los perros mayores también suelen ser menos activos y, por lo tanto, generalmente aumentan de peso, lo que hace que la obesidad sea uno de los problemas más frecuentes que se observan en los perros mayores. Los cambios en el entorno o la rutina de un perro pueden contribuir a cambios de comportamiento o incluso a enfermedades. Intentar minimizar los cambios severos o repentinos en el animal geriátrico es siempre una buena práctica. Con el tiempo, los perros comienzan a tener una disminución gradual de sus sentidos (audición, olfato, visión y sabor). Es posible que su mascota no responda a los estímulos tan rápido o de la misma manera que cuando era más joven. No es raro que los perros mayores pasen más tiempo durmiendo y tengan más dificultades para despertarse.

    Además, la capacidad del cuerpo para repararse disminuye y la función del sistema inmune se ve comprometida con el aumento de la edad. Los problemas metabólicos y endocrinos, la disfunción orgánica y el cáncer se observan con mayor frecuencia en la mascota mayor. Los cambios degenerativos en los músculos, huesos y articulaciones se ven comúnmente como artritis y debilidad muscular.

    Algunos de estos problemas pueden ser difíciles de ayudar, sin embargo, por lo general, es posible mejorar significativamente la calidad de vida de su mascota educándose y tomando conciencia de los posibles problemas. La mayoría de los veterinarios recomendarán visitas veterinarias más frecuentes y pruebas de diagnóstico adicionales para animales geriátricos en un esfuerzo por encontrar las primeras etapas de la enfermedad, antes de que se conviertan en problemas. Practicar la prevención siempre es mejor que tratar una enfermedad ya presente. A la larga, la medicina preventiva mejora la calidad de vida y es más rentable que esperar a que aparezcan los problemas. Un dueño bien educado y proactivo es el primer paso para el cuidado óptimo de los perros mayores.

    Muchas de estas pruebas se recomiendan en perros geriátricos, incluso cuando se sienten totalmente normales. Se recomienda el examen geriátrico de rutina y las pruebas de diagnóstico que lo acompañan para garantizar que se descubran las primeras etapas de la enfermedad y se instituyan medidas preventivas y planes de tratamiento adecuados. Las pruebas de diagnóstico más comunes realizadas por su veterinario como parte de un examen geriátrico completo incluyen:

  • Un historial médico completo. Cualquier problema o inquietud que el dueño tenga sobre su mascota debe ser discutido; Sin embargo, es igualmente importante que el veterinario haga preguntas específicas que puedan descubrir problemas desconocidos para el propietario. Ciertos problemas que un propietario puede simplemente atribuir a la "vejez", y algo con lo que tendrá que vivir, pueden ser signos de una enfermedad subyacente y ser muy tratables. Algunos veterinarios tienen cuestionarios específicos de historia de salud geriátrica que pueden ser completados por el propietario o un profesional de la salud. Hacer las preguntas correctas es muy importante para obtener un historial completo de salud geriátrica.
  • Un examen físico completo. Su veterinario realizará un examen físico completo que puede descubrir problemas específicos. Se revisan los ojos para detectar cambios relacionados con la edad. Se pueden observar cataratas. Se controlan los oídos para detectar signos de infección o alergias. Se evalúan la boca, las encías y los dientes, y la enfermedad dental y la gingivitis son hallazgos comunes. Los ganglios linfáticos se palpan (sienten) para agrandarlos. Se observa la piel y la calidad del pelaje. Los tumores cutáneos son un hallazgo común, y un mal pelaje o la falta de aseo pueden ser signos de alergias, parásitos, infecciones o enfermedades sistémicas. Se auscultan (escuchan) el corazón y los pulmones, y se notan nuevos soplos cardíacos. El abdomen se palpa para cualquier masa o agrandamiento de órganos. Finalmente, se registra la condición general del cuerpo y el peso.
  • Conteo sanguíneo completo (CBC). Un CBC evalúa las líneas de glóbulos rojos y blancos. Una disminución en los glóbulos rojos indica anemia, no es un hallazgo poco común en el animal que envejece. La morfología (forma) de los glóbulos rojos también se evalúa y ayuda a determinar si la afección es aguda, crónica o relacionada con una afección neoplásica (cáncer). También se observa el recuento total de glóbulos blancos, y los aumentos pueden indicar afecciones inflamatorias o infecciosas. Los tipos específicos de glóbulos blancos (neutrófilos, linfocitos, eosinófilos, monocitos y basófilos) también se cuentan y se registran en sus proporciones relativas. Los aumentos o disminuciones en los tipos de glóbulos blancos individuales pueden provocar incitaciones en diversas enfermedades. Ocasionalmente, se observan glóbulos blancos anormales o inmaduros, lo que sugiere un posible proceso canceroso.
  • Perfil bioquímico. El perfil bioquímico es una prueba muy valiosa en el animal geriátrico, ya que evalúa múltiples sistemas de órganos. Se evalúan la función hepática y renal, y se verifica el azúcar en la sangre. Las elevaciones en el azúcar en la sangre pueden indicar diabetes. Los electrolitos también se controlan y las anomalías pueden indicar la necesidad de más diagnósticos. El colesterol puede estar elevado en ciertos problemas endocrinos (trastornos tiroideos y suprarrenales). También se informan los niveles de proteína plasmática y albúmina, y las disminuciones pueden indicar enfermedad renal, hepática o gastrointestinal.
  • Análisis de orina. El propietario puede obtener una muestra de orina en un recipiente limpio antes del examen o el veterinario. La muestra de orina ayuda a diagnosticar problemas renales, infecciones urinarias o diabetes. Si se indica ya sea por signos clínicos o por la evaluación microscópica de la orina, la orina se cultiva para detectar bacterias.
  • Examen fecal para parásitos. Dado que los parásitos gastrointestinales pueden ser más debilitantes en animales geriátricos, se recomienda un examen fecal anual. Además, algunos parásitos tienen un potencial zoonótico (propagado a las personas), lo que refuerza el valor de los exámenes fecales anuales. Se recomienda flotación fecal de rutina y pruebas específicas para Giardia.
  • Análisis de sangre de gusanos del corazón. Para perros en riesgo, se recomienda realizar pruebas de gusanos del corazón. Dependiendo del área del país en el que viva y del tipo de preventivo de gusanos del corazón que su perro recibe, su veterinario puede sugerir pruebas anuales.

    Lo anterior representa las pruebas de diagnóstico más rutinarias que su veterinario puede recomendar para su mascota mayor. Según los hallazgos de la historia y el examen físico, las pruebas adicionales comunes pueden incluir:

  • Aspiración de masas de piel. Probablemente uno de los hallazgos más comunes en el examen físico son pequeñas masas o bultos que se encuentran en o debajo de la piel. En la mayoría de los casos, estos son tumores o quistes benignos que crecen lentamente y rara vez causan problemas. Desafortunadamente, la única manera de estar seguro es tomar muestras de la masa. Esto se logra más fácilmente aspirando la masa individual y evaluando las células recuperadas citológicamente (microscópicamente). A veces, el número o la ubicación de las masas hace que el muestreo no sea práctico. En estos casos, su veterinario puede ayudar a determinar si la aspiración vale la pena. El tamaño y la ubicación de todas las masas deben registrarse en el registro médico, de modo que se puedan observar los cambios en las masas anteriores o el desarrollo de nuevas masas.
  • Pruebas de función endocrina. Los problemas endocrinos comunes de los perros mayores son los trastornos tiroideos y suprarrenales. Se puede hacer un panel tiroideo o una prueba de estimulación tiroidea para diagnosticar hipotiroidismo (disminución de la función tiroidea). Los signos más comunes de hipotiroidismo son el aumento de peso, el letargo, los cambios en la piel y un pelaje deficiente. Otro trastorno endocrino común de los perros geriátricos es el hiperadrenocorticismo (enfermedad de Cushing), causado por el aumento de la secreción de cortisol por la glándula suprarrenal. Los perros con esta enfermedad a menudo presentan un aumento de la sed, el apetito, la micción y el jadeo. Los animales también pueden presentar aumento de peso, una apariencia barrigada y cambios en la piel. Las pruebas para diagnosticar trastornos suprarrenales incluyen una prueba de estimulación con ACTH y una prueba de baja dosis de supresión de dexametasona.
  • Radiografías Se pueden recomendar radiografías según las pruebas iniciales o los hallazgos del examen físico. Las radiografías de tórax son parte de una evaluación del corazón, como si se encontrara un nuevo soplo. También son necesarios para evaluar los pulmones y como prueba de detección de cáncer. Es posible que se necesiten radiografías abdominales si se sospecha disfunción orgánica o si se palpan masas o agrandamiento de órganos.
  • Medición de la presión arterial. La hipertensión, o presión arterial alta, se identifica cada vez más en el perro geriátrico. Por lo general, se asocia con otras afecciones, como enfermedad renal e hiperadrenocorticismo.
  • Evaluación cardíaca. Si hay indicios de una posible enfermedad cardíaca (un soplo recién descubierto o que empeora, o una tos nocturna), se indica una evaluación cardíaca más completa. Las radiografías de tórax, un electrocardiograma y un ecocardiograma ayudarán a definir mejor el alcance y la causa de la posible enfermedad cardíaca y si el tratamiento es necesario.
  • Ultrasonido abdominal. Los ultrasonidos abdominales ofrecen un método no invasivo de visualización de masas y órganos dentro del abdomen. En general, se pueden obtener más detalles y estructura con un ultrasonido que con radiografías.

    Al final de la visita geriátrica, se puede completar una evaluación de bienestar geriátrico y entregarla al propietario.

  • El tratamiento del perro geriátrico varía según los requisitos individuales y los problemas encontrados. La siguiente es una lista de los problemas geriátricos más comunes y sus recomendaciones generales de tratamiento:

  • Preocupaciones nutricionales. La dieta adecuada es muy importante en el cuidado de un perro geriátrico. No hay mejor comida para alimentar a un perro geriátrico. El mejor alimento para alimentar depende de los problemas específicos o requerimientos nutricionales del animal individual. Por ejemplo, la obesidad es un problema muy común en animales mayores. La obesidad es una preocupación seria en el animal geriátrico porque se correlaciona directamente con una disminución de la longevidad y puede contribuir a otros problemas. Los perros que son artríticos tienen mucho más dificultades para moverse y pueden requerir medicamentos antiinflamatorios fuertes para aliviar su incomodidad. La pérdida de peso en estos animales puede tener un gran impacto en la mejora de su calidad de vida. Su veterinario puede recetar o recomendar dietas especiales bajas en calorías y altas en fibra que faciliten la pérdida de peso. Además, a través de la evaluación geriátrica, se pueden recomendar requisitos o restricciones nutricionales especiales. Estas dietas intentan ralentizar el desarrollo del proceso de la enfermedad o mejorar la función específica del órgano. Se encuentran disponibles dietas especiales para muchas enfermedades (incluso en las primeras etapas), incluyendo enfermedades renales, hepáticas, gastrointestinales, cardíacas, dentales y de la piel. Incluso se pueden recomendar dietas para la diabetes y el cáncer. El manejo nutricional adecuado es una parte muy importante del cuidado de su perro geriátrico, especialmente porque es algo sobre lo que tiene control.
  • Enfermedad dental. Un hallazgo muy común en un examen geriátrico es la enfermedad dental y la gingivitis (inflamación de las encías). Su veterinario puede recomendarle una limpieza dental. Muchas veces un dueño es reacio a poner a su perro geriátrico bajo anestesia; sin embargo, si hay una enfermedad dental importante presente, una odontología puede ser lo mejor para su perro. La enfermedad dental no tratada generalmente conduce a la pérdida de dientes y puede servir como reservorio de infección para el resto del cuerpo. De esta manera, la enfermedad dental grave puede representar un riesgo para otros sistemas del cuerpo. No es raro que un propietario comente qué tan bien se siente su perro después de un dentista, cuando ni siquiera sabían que su perro pudo haber estado enfermo antes del dentista.
  • La artritis, también llamada enfermedad degenerativa de las articulaciones, es otro problema muy común que afecta a los perros geriátricos. Si bien es de esperar que los animales mayores tiendan a "disminuir" con la edad, los animales con artritis pueden sentirse mucho más cómodos si se los trata adecuadamente. Los signos de artritis en los perros incluyen dificultad para levantarse, tener problemas en las escaleras o saltar, caerse en pisos resbaladizos, tener dificultades para ponerse cómodo o estar inquieto por las noches. Muchas veces su mascota empeorará justo después de levantarse, y luego "se calienta" y mejora con el tiempo. Existen muchos medicamentos antiinflamatorios que pueden mejorar significativamente la calidad de vida y el nivel de comodidad de su mascota. Nunca comience la medicación por su cuenta. Su veterinario puede recomendar el mejor medicamento para su perro.
  • Problemas metabólicos. Uno de los mayores beneficios de las pruebas de diagnóstico geriátrico de rutina es la detección temprana de una variedad de afecciones metabólicas. Encontrar evidencia de enfermedad renal temprana es probablemente la más común. La enfermedad hepática subyacente también se puede descubrir. En algunos casos, se pueden sugerir pruebas adicionales. Otras veces, se pueden recomendar cambios específicos en la dieta o el estilo de vida, y se puede comenzar a tomar medicamentos potenciales.
  • Desordenes endocrinos. Los problemas endocrinos pueden sospecharse con base en hallazgos históricos, físicos o de laboratorio. Los dos problemas endocrinos más comunes que afectan a los perros geriátricos son el hiperadrenocorticismo (enfermedad de Cushing) o el hipotiroidismo. Ambos trastornos son tratables, y el tratamiento adecuado puede mejorar dramáticamente la actitud general y la fuerza de su perro.
  • Enfermedad cardiaca. Los soplos cardíacos recientemente descubiertos son un hallazgo de examen físico común en el perro geriátrico. Muchas veces estos soplos se encuentran antes de que un perro sea sintomático de alguna enfermedad cardíaca. Encontrar un soplo cardíaco en un perro mayor no significa que el perro tenga una enfermedad cardíaca, pero es una indicación para diagnósticos adicionales. La enfermedad cardíaca más común en el perro mayor es la enfermedad cardíaca valvular crónica. El engrosamiento y las irregularidades de las válvulas del corazón pueden conducir a un flujo sanguíneo anormal dentro de las cámaras cardíacas, lo que eventualmente causa agrandamiento cardíaco e insuficiencia cardíaca. La detección temprana de esta enfermedad y la terapia adecuada pueden retrasar su progresión.
  • Tumores de la piel. Sobre la base del tamaño, la ubicación y los resultados de la aspiración, su veterinario puede recomendar la extracción de una o varias masas de piel. A veces, estas masas se pueden extirpar solo con anestesia local, otras veces se requiere anestesia general. Su veterinario también puede decidir no eliminar una masa. En este caso, la masa debe ser monitoreada de cerca por cualquier cambio en tamaño, forma o textura.
  • Problemas urinarios Las micciones excesivas generalmente están relacionadas con un aumento de la sed y problemas metabólicos o infecciones del tracto urinario. Los perros mayores a veces pueden volverse incontinentes en la orina, goteando pequeñas o incluso grandes cantidades de orina al acostarse o al dormir. Si la incontinencia se debe a una infección, los antibióticos generalmente ayudarán. Si la infección no está presente, existen otros medicamentos que pueden tratar el problema de manera segura y efectiva.
  • Problemas de próstata Si su perro es un macho intacto, tiene un riesgo significativo de enfermedad prostática. Las infecciones prostáticas, la hiperplasia, los abscesos y los quistes son problemas potenciales en el hombre intacto. Los tumores de próstata ocurren con la misma frecuencia en hombres castrados e intactos. Se requiere un examen rectal para evaluar completamente la próstata.
  • Desafortunadamente, el cáncer es un problema importante que enfrenta el perro geriátrico. Algunas razas comunes, como los golden retrievers y los boxeadores, tienen un mayor riesgo de enfermedad potencial. No todo el cáncer debe ser fatal. La cirugía, la quimioterapia, incluso la radioterapia, están disponibles y pueden extender significativamente el tiempo de calidad de su mascota o producir una cura. El pronóstico depende del tipo y la ubicación del cáncer.
  • Disfunción conductual y cognitiva. A medida que los perros envejecen, pueden volverse más "establecidos en sus formas", más inflexibles, menos pacientes y más irritables. A veces se olvidarán de los comportamientos aprendidos, incluidos los hábitos urinarios y de defecación normales. Los perros geriátricos pueden dormir mucho más y responder menos a los estímulos externos. Estos signos pueden estar relacionados con la enfermedad subyacente o pueden deberse a la disminución gradual de sus sentidos y cognición (proceso de pensamiento). Si no se pueden encontrar causas subyacentes del deterioro, algunos perros pueden responder a los medicamentos que tratan la disfunción cognitiva (Anipryl®).
  • El tratamiento óptimo para su mascota requiere una combinación de cuidado veterinario casero y profesional. El seguimiento puede ser crítico, especialmente si su mascota no mejora rápidamente.

  • Administre todos los medicamentos según las indicaciones. Avise a su veterinario si tiene problemas para tratar a su mascota.
  • Darle a su mascota un examen periódico de salud en el hogar es una excelente manera de controlar posibles problemas. Revise los dientes y la boca en busca de problemas dentales y observe cualquier olor desagradable. Siente la piel en busca de bultos, golpes o descargas. Siente las extremidades y las articulaciones por hinchazón o dolor. Observe si hay hinchazón en el abdomen. Tenga en cuenta cualquier aumento o pérdida repentina de peso. Esté atento a cualquier cambio en el consumo de agua o apetito. Los cambios en el comportamiento, la apariencia o la actitud de su mascota deben discutirse con su veterinario.
  • Proporcione a su mascota mayor un lugar limpio y cálido para dormir, y limite los cambios en su entorno. Se debe proporcionar ropa de cama suave. Los cambios bruscos o prolongados en la temperatura deben minimizarse, ya que muchos perros geriátricos son menos tolerantes a las condiciones de clima frío o cálido.
  • Las buenas prácticas de aseo promueven la piel sana y los abrigos para el cabello. Prepare a su mascota regularmente.
  • La atención dental adecuada comienza en el hogar. Los dientes de los perros pueden cepillarse al menos varias veces a la semana para disminuir la incidencia de enfermedades dentales. Se debe usar pasta de dientes con sabor especial para perros, ya que los productos humanos son poco tolerados.
  • Proporcione una comida para perros de buena calidad basada en las necesidades individuales de su perro. Asegúrese de que su mascota no gane ni pierda demasiado peso. Evite las sobras de la mesa e intente seguir una dieta constante.
  • A menos que su veterinario le indique lo contrario, el ejercicio de rutina es muy importante para un perro geriátrico. Debe evitarse el ejercicio excesivo, pero una cantidad pequeña a moderada (según la necesidad de su perro) es beneficiosa.
  • Se pueden recomendar análisis de sangre de rutina. Volver a revisar los análisis de sangre puede ayudar a seguir la progresión de ciertas enfermedades y cualquier cambio potencial en el tratamiento. Además, si su mascota toma algún medicamento, es posible que sea necesario controlar los análisis de sangre para asegurarse de que no haya efectos secundarios potenciales.
  • Los perros geriátricos generalmente deben someterse a exámenes veterinarios de rutina al menos dos veces al año. Por lo general, no se requieren diagnósticos completos con tanta frecuencia, pero se recomienda un chequeo.