Enfermedades condiciones de gatos

¿Tu gato tiene el resfriado?

¿Tu gato tiene el resfriado?

De repente, tu gato estornuda con frecuencia y su respiración suena congestionada. Cuando prestas más atención, notas que tiene goteo nasal y ojos llorosos. Ya no viene corriendo cuando escucha el sonido de una lata abriéndose, y está durmiendo mucho, incluso para un gato. Su gatito puede tener un problema común: una infección de las vías respiratorias superiores.

La infección felina del tracto respiratorio superior se refiere a infecciones en el área de la nariz, la garganta y los senos paranasales, al igual que el resfriado común en humanos. En los gatos, estas infecciones son bastante comunes y muy contagiosas. Los dos virus principales involucrados son el herpesvirus felino 1 y el calicivirus felino. La clamidia felina, una infección bacteriana, también puede provocar infecciones del tracto respiratorio superior. Los gatos con mayor riesgo incluyen gatitos jóvenes, gatos no vacunados, gatos de edad avanzada y gatos que se mantienen cerca de otros gatos, como refugios, criaderos e incluso hogares con varios gatos.

Los gatos que se recuperan de la infección felina de las vías respiratorias superiores eliminan periódicamente el virus durante toda su vida en momentos de estrés. Es raro que el gato tenga una recurrencia de la infección de las vías respiratorias superiores, pero se consideran un reservorio del virus. Estos virus no viven mucho tiempo en el medio ambiente y los limpiadores domésticos los matan fácilmente, como el blanqueador. Desafortunadamente, los propietarios desprevenidos pueden llevar el virus de un gato enfermo o que se despoja de virus a sus hogares. Esta es una forma común de transmisión de infecciones felinas de las vías respiratorias superiores.

Qué mirar

Los gatos susceptibles a las infecciones de las vías respiratorias superiores generalmente desarrollan estornudos, ojos llorosos y secreción nasal aproximadamente 2 a 5 días después de la exposición. La fiebre y la congestión nasal también pueden ocurrir. La enfermedad generalmente se resuelve en 10 a 14 días, sin complicaciones. Esté atento a complicaciones como la falta de apetito debido a la capacidad de mal olor, neumonía, úlceras o llagas en la boca. Los gatitos muy jóvenes tienen una mayor incidencia de neumonía y algunos no sobreviven a la infección.

Diagnóstico

El diagnóstico de la infección felina de las vías respiratorias superiores generalmente se basa en los hallazgos del examen físico y los síntomas típicos de fiebre, congestión, estornudos, ojos llorosos, secreción nasal y ocasionalmente babeo. Sin embargo, encontrar la causa viral o bacteriana exacta de la infección es más difícil, y es posible que su veterinario no quiera buscarla. Algunas pruebas de diagnóstico pueden ser útiles, como los hisopos nasales o de la garganta, los análisis de sangre para determinar la salud general del gato y las radiografías de tórax para detectar la neumonía.

Tratamiento

Como la mayoría de las infecciones de las vías respiratorias superiores son virales, no hay medicamentos disponibles para matar estos virus. El tratamiento tiene como objetivo aliviar los síntomas y mantener la salud general de su gato para fortalecer el sistema inmunológico y ayudar a acelerar la recuperación. El tratamiento básico generalmente incluye una dieta adecuada y suficientes líquidos, antibióticos, nebulización (un proceso para humedecer el aire y mantener húmedas las fosas nasales) y medicamentos para los ojos si hay úlceras oculares. Si su gato no responde al tratamiento en el hogar, puede ser necesaria la hospitalización.

Cuidados en el hogar

Si su gato recibe tratamiento en su hogar, deberá brindarle atención que incluya:

  • Mantener la nariz y los ojos libres de secreciones.
  • Administrar todos los medicamentos que le recete su veterinario.
  • Proporcionando suficientes alimentos y líquidos para que su gato no se deshidrate
  • Mantener a tu gato alejado de otros gatos

Cuidado preventivo

La mejor manera de prevenir las infecciones de las vías respiratorias superiores es seguir los procedimientos de vacunación de su veterinario. Las vacunas pueden administrarse por dos métodos, método intranasal e inyección. Además, mantenga a su gato alejado de otros gatos estornudos y enfermos y tome precauciones cuando presente un nuevo gato a la casa.