Enfermedades condiciones de perros

Hipoadrenocorticismo (enfermedad de Addison) en perros

Hipoadrenocorticismo (enfermedad de Addison) en perros

Descripción general del hipoadrenocorticismo canino (enfermedad de Addison)

El hipoadrenocorticismo, también llamado enfermedad de Addison, es un trastorno endocrino que resulta de una producción deficiente de hormonas de la glándula suprarrenal que puede ocurrir en los perros. Hay dos glándulas suprarrenales en el abdomen que se encuentran justo en frente de los riñones.

La causa más común de la enfermedad de Addison en el perro es la destrucción del tejido de la glándula suprarrenal por el sistema inmune del animal. Con poca frecuencia, ciertas infecciones, medicamentos, cáncer o enfermedades de la glándula pituitaria también pueden causar la enfermedad de Addison.

La enfermedad de Addison también puede ser causada por la interrupción abrupta de la medicación con esteroides. Los perros que han estado tomando esteroides a largo plazo deben ser destetados lentamente de dichos medicamentos. La suspensión abrupta de la medicación puede provocar una crisis de Addison.

La enfermedad de Addison es un trastorno poco común en perros y es extremadamente raro en gatos. Se cree que es familiar y heredado en Leonbergers, caniches estándar y perros perdigueros de peaje de pato de Nueva Escocia. Algunas otras razas también pueden estar predispuestas, como el Airedale, el collie barbudo, el perro pastor alemán, el puntero de pelo corto alemán, el Gran Danés, San Bernardo, el springer spaniel inglés, el terrier blanco West Highland, el terrier de trigo y el perro de agua portugués.

El hipoadrenocorticismo afecta con mayor frecuencia a perros jóvenes a de mediana edad. Alrededor del 70 por ciento de los perros afectados son hembras. Los perros machos castrados tienen más probabilidades de desarrollar hipoadrenocorticismo que los perros machos intactos.

En el hipoadrenocorticismo suele haber una deficiencia de dos grupos diferentes de hormonas, los glucocorticoides y los mineralocorticoides. La hormona glucocorticoide primaria es el cortisol, y es responsable de combatir el estrés, ayudando a mantener el azúcar en la sangre. El principal mineralocorticoide es la aldosterona. La aldosterona regula las concentraciones de agua, sodio, potasio y cloruro en el cuerpo. La mayoría de las formas naturales de la enfermedad de Addison afecta a ambas hormonas. La enfermedad de Addison secundaria a la abrupta abstinencia de medicamentos esteroides afecta solo el nivel de cortisol circulante.

De qué mirar

Los signos clínicos observados con la enfermedad de Addison son algo variables. Pueden ser leves y muy vagos inicialmente. Con una crisis aguda, los signos son más pronunciados y profundos. Los signos clínicos incluyen:

  • Letargo, debilidad
  • Poco apetito
  • Vómitos
  • Pérdida de peso
  • Depresión
  • Deshidración
  • Diarrea
  • Sed excesiva y consumo de agua (polidipsia)
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Baja temperatura corporal, temblores, colapso, frecuencia cardíaca baja
  • Diagnóstico de hipoadrenocorticismo (enfermedad de Addison) en perros

    Debido a que el hipoadrenocorticismo puede imitar muchas otras enfermedades, se necesitan pruebas de diagnóstico para confirmar la presencia de la enfermedad de Addison y para excluir otras enfermedades que causan signos similares. Estas pruebas pueden incluir:

  • Historial médico completo y examen físico.
  • Conteo sanguíneo completo (CBC), perfil bioquímico sanguíneo y análisis de orina.
  • Una prueba de estimulación con ACTH (la prueba diagnóstica de elección)
  • Radiografías de tórax y abdominales (radiografías) y posible ecografía abdominal, según los síntomas clínicos.
  • Tratamiento del hipoadrenocorticismo (enfermedad de Addison) en perros

    El tratamiento depende de si el inicio de la enfermedad es agudo con síntomas graves o si hay signos crónicos más leves. Para la enfermedad aguda (una crisis de Addison) el tratamiento puede incluir:

  • Fluidoterapia intravenosa
  • Monitoreo electrolítico y ácido-base
  • Terapia de reemplazo de corticosteroides y mineralocorticoides

    El tratamiento para la enfermedad crónica puede incluir:

  • Terapia de reemplazo de corticosteroides y mineralocorticoides
  • Suplementos diarios de sal
  • Cuidados en el hogar

    En casa, administre cualquier medicamento recetado exactamente como lo indique su veterinario. Observe el nivel de actividad del perro, el apetito y la ingesta de agua. Además, informe inmediatamente a su veterinario sobre cualquier aparición de vómitos, diarrea, debilidad y cambios en el apetito. Se necesitan visitas veterinarias programadas regularmente para controlar la enfermedad y la respuesta al tratamiento. Dichos exámenes a menudo implican varias pruebas para controlar los niveles de sodio y potasio en la sangre.

    Algunos perros tienen diferentes necesidades de medicamentos en momentos de estrés, como viajes, cirugía u hospitalización. Asegúrese de discutir esto con su veterinario si anticipa tiempos de estrés en el futuro.

    Cuidado preventivo

    No existe una medida preventiva para las formas naturales de esta enfermedad. Si su perro recibe medicamentos esteroides, no haga Detenga la medicación abruptamente. Al hacerlo, puede ocurrir una crisis de Addison. Esta es la única forma de enfermedad de Addison que se puede prevenir.

    Información detallada sobre el hipoadrenocorticismo (enfermedad de Addison) en perros

    El hipoadrenocorticismo es una enfermedad relativamente poco común, pero es altamente tratable. Sin embargo, sin la atención veterinaria adecuada, la condición puede ser fatal. Debido a que la historia, los signos clínicos y la presentación de perros con hipoadrenocorticismo son tan variables, existen otras enfermedades que deben considerarse inicialmente al establecer un diagnóstico definitivo. Estas enfermedades pueden incluir:

  • Cuerpos extraños gastrointestinales (GI) que causan vómitos, diarrea y debilidad.
  • Infecciones del tracto gastrointestinal con bacterias (Salmonela, Campylobactor, Clostridia), virus (parvovirus, coronavirus), hongos (histoplasmosis) o parásitos (lombrices)
  • Neoplasia (cáncer) del tracto gastrointestinal, como linfosarcoma y adenocarcinoma
  • Enfermedad inflamatoria intestinal (EII), un síndrome de inflamación intestinal crónica.
  • Enfermedades renales, como insuficiencia renal aguda y pielonefritis (infección del riñón)
  • Pancreatitis, una inflamación del páncreas que causa vómitos y diarrea intensos.
  • Bloqueo urinario que resulta en hipercalemia (potasio alto en sangre) y azotemia (prueba de función renal anormal)
  • Enfermedades que causan hipercalcemia (niveles altos de calcio en la sangre), como cáncer y enfermedades de las glándulas paratiroides
  • La atención veterinaria incluye pruebas de diagnóstico para identificar la presencia de la enfermedad de Addison, determinar cualquier causa subyacente y ayudar a guiar las recomendaciones de tratamiento posteriores.

    Diagnóstico en profundidad

    Se necesitan ciertas pruebas de diagnóstico para diagnosticar el hipoadrenocorticismo y excluir otras enfermedades que pueden causar síntomas similares:

  • Inicialmente se realiza una historia completa y un examen físico completo. Se presta especial atención a la palpación abdominal (eliminación de cuerpos extraños o masas abdominales) y la auscultación torácica (escuchando atentamente un ritmo cardíaco lento o irregular).
  • Un recuento sanguíneo completo puede mostrar una anemia leve (recuento bajo de glóbulos rojos) o una elevación leve de eosinófilos y linfocitos (ciertos tipos de glóbulos blancos).
  • Inicialmente, un perfil bioquímico puede ser normal o puede mostrar elevaciones en las pruebas de riñón, potasio sérico, fósforo sérico y calcio sérico. Por lo general, los niveles de sodio y cloruro en la sangre son bajos. Ocasionalmente, el azúcar en la sangre también es bajo.
  • Un análisis de orina puede mostrar orina muy diluida (acuosa).
  • Se realiza una prueba fecal para descartar la presencia de parásitos intestinales.
  • Las radiografías de tórax pueden mostrar un corazón pequeño y pequeños vasos sanguíneos que conducen al corazón si el animal está colapsado, deshidratado y en estado de shock.
  • Las radiografías abdominales ayudan a excluir un cuerpo extraño gastrointestinal o una masa como la causa y, a menudo, son normales.
  • Es posible que se necesite una ecografía abdominal para descartar enfermedad renal, otros problemas del tracto urinario y evaluar el tamaño de las glándulas suprarrenales.
  • Se puede recomendar un electrocardiograma (EKG), y puede mostrar un ritmo cardíaco anormalmente lento, que surge con hipercalemia severa.
  • Se puede considerar medir la presión sanguínea en animales débiles o colapsados.
  • Una prueba de estimulación con ACTH es un análisis de sangre que mide la función de la glándula suprarrenal. Esta prueba es el mejor medio para confirmar el diagnóstico. Es una prueba cronometrada que su veterinario generalmente puede realizar.
  • Su veterinario puede recomendar pruebas adicionales para excluir o diagnosticar otras afecciones. Dichas pruebas se seleccionan caso por caso. Incluyen la medición de ciertas otras hormonas circulantes, como las hormonas pituitarias, las hormonas tiroideas y la hormona paratiroidea.
  • Terapia en profundidad

    El tratamiento del hipoadrenocorticismo debe ser individualizado para cada paciente. El tratamiento puede requerir hospitalización inmediata en aquellos casos de debilidad extrema, colapso o shock. Sin embargo, en otros casos, el tratamiento médico puede instituirse como paciente ambulatorio. Los tratamientos pueden incluir:

  • La terapia muy agresiva está indicada para aquellos casos de shock, aquellos con anormalidades electrolíticas severas, pruebas anormales de la función renal, niveles altos de calcio, bajo nivel de azúcar en la sangre y ritmos cardíacos anormales.
  • La terapia con líquidos intravenosos es muy importante y, a menudo, implica la administración de una solución salina normal para que los niveles de sodio vuelvan a la normalidad y para reducir los niveles de calcio y potasio.
  • También puede ser necesaria otra terapia para reducir el potasio en la sangre.
  • Los glucocorticoides (dexametasona o prednisona) están indicados durante el tratamiento de un estado de crisis aguda. Dependiendo del caso individual, pueden o no recomendarse para la terapia a largo plazo.
  • Los mineralocorticoides se inician en todos los casos de hipoadrenocorticismo. Están disponibles en forma inyectable (DOCP) u oral (Florinef®), y generalmente se requieren para toda la vida del perro.DOCP (pivalato de desoxicorticosterona) Percorten-V® es un medicamento inyectable que su veterinario administra cada 3 - 4 semanas, estableciéndose el intervalo exacto mediante la monitorización frecuente de análisis de sangre.
  • Florinef® (acetato de fludrocortisona) es un medicamento oral administrado una o dos veces al día. Es el mineralocorticoide más utilizado, aunque requiere un excelente cumplimiento por parte del propietario y es bastante costoso.
  • Cuidados de seguimiento para perros con enfermedad de Addison

    El tratamiento óptimo requiere una combinación de atención veterinaria profesional y domiciliaria. Es muy importante que todos los medicamentos se administren exactamente según lo prescrito por su veterinario. También es importante que observe a su perro muy de cerca e informe cualquier anomalía a su veterinario de inmediato. Aunque ciertos síntomas como vómitos o diarrea pueden observarse ocasionalmente en un perro normal y sano, es mejor informarlos cuando el perro tiene antecedentes de hipoadrenocorticismo.

    Evite y / o prepárese para cualquier situación que pueda causar estrés físico o emocional a su animal. Esto incluye ejercicio extenuante, cambios marcados en la rutina o el entorno de su perro y cirugía. Si no se pueden evitar tales situaciones, su veterinario puede recomendar ajustes en el régimen de tratamiento de su perro para ayudarlo a lidiar con el estrés que se avecina.

    Es importante mantener visitas veterinarias programadas regularmente para exámenes y monitoreo de electrolitos en la sangre. Inicialmente, estas visitas ocurren cada 2 a 3 semanas, con ajustes a los medicamentos según lo indicado por los resultados de la prueba. Gradualmente, las visitas de revisión se reducen a cada 3 a 4 meses, y eventualmente a cada 6 meses en el paciente estable. Si su perro está en DOCP inyectable, las visitas veterinarias son necesarias cada 3 a 4 semanas para que se pueda administrar la inyección.

    La mayoría de los perros con hipoadrenocorticismo tienen un pronóstico excelente después de una estabilización y tratamiento adecuados.