Enfermedades condiciones de perros

Placenta retenida en perros

Placenta retenida en perros

Descripción general de la placenta retenida en perros

Una placenta retenida es un síndrome caracterizado por la incapacidad de la madre para expulsar la placenta, el órgano que se une a la madre y a la descendencia durante el embarazo, poco después del nacimiento del recién nacido. La placenta generalmente se transmite dentro de los 15 minutos posteriores al nacimiento de cada cachorro y puede demorar más en los gatos. Una placenta retenida es extremadamente poco común en perros, e incluso menos común en gatos. Se ve con mayor frecuencia en perros de raza de juguete.

Causas de la placenta retenida en perros

  • No hay una causa específica de una placenta retenida
  • Los tamaños de camada grandes tienden a verse afectados con mayor frecuencia
  • Se ha implicado distocia (parto anormal o difícil)
  • De qué mirar

    Los signos de una placenta retenida en perros pueden incluir:

  • Secreción vulvar fétida verde
  • Fiebre
  • Inapetencia
  • Languidez
  • Diagnóstico de placenta retenida en perros

    El principal problema con este síndrome es su diagnóstico. Es extremadamente difícil contar placentas, en gran parte porque la perra a menudo las ingiere segundos después de la expulsión.

  • La palpación abdominal completa puede ser útil en el diagnóstico en ciertos casos. Sentir una masa en el útero puede ser indicativo de una placenta retenida, aunque esto debe diferenciarse de un feto retenido.
  • Es importante obtener análisis de sangre basales, incluido un conteo sanguíneo completo (CBC), un perfil bioquímico y un análisis de orina. Aunque con mayor frecuencia dentro de los límites normales, puede haber evidencia de infección, inflamación u otra afectación de órganos en el paciente enfermo.
  • La ecografía abdominal es útil para visualizar la presencia de una placenta dentro del útero.
  • Una laparotomía exploratoria (cirugía abdominal) es a veces el único medio para diagnosticar definitivamente una placenta retenida.
  • Tratamiento de la placenta retenida en perros

    El tratamiento para las perras sanas con placentas retenidas generalmente no es necesario a menos que el paciente esté enfermo.

  • A menudo se recomienda una inyección de oxitocina, un medicamento / hormona que causa la contracción del útero.
  • Una ovariohisterectomía es curativa y puede considerarse si la perra no será criada en el futuro.
  • La extracción quirúrgica de una placenta retenida está indicada si el tratamiento médico no tiene éxito y la perra desarrolla metritis, que es una infección / inflamación del útero.
  • En valiosos animales reproductores donde una ovariohisterectomía no es deseable, se puede considerar una combinación de terapia hormonal y antibiótica, aunque se debe usar con precaución en el paciente que está enfermo.
  • Cuidado y prevención en el hogar

    Los dueños de mascotas deben recibir instrucciones para controlar la temperatura de sus mascotas y observar si hay signos de enfermedad sistémica (letargo, inapetencia).

    No hay una forma específica de prevenir las placentas retenidas, aparte de no criar y / o castrar a su perra.