Enfermedades condiciones de perros

Pododermatitis (dermatitis interdigital) en perros

Pododermatitis (dermatitis interdigital) en perros

Descripción general de la pododermatitis canina

El término pododermatitis no es un diagnóstico específico. Simplemente significa inflamación de los pies, y numerosas enfermedades incluyen la participación de los pies. La pododermatitis ocurre comúnmente en el pie o entre los dedos de los pies en los perros.

Como las diferentes enfermedades requieren diferentes terapias, es muy importante establecer un diagnóstico correcto. La historia, la edad de inicio, la progresión de la enfermedad, la presencia de otros problemas de la piel en otras partes del cuerpo, la presencia de prurito (picazón) y la existencia de enfermedad sistémica concurrente, son factores que deben considerarse para diferenciar entre enfermedades y establecer Un diagnóstico correcto. Otras enfermedades que pueden incluir pododermatitis incluyen:

  • Las alergias pueden estar presentes con picazón en los pies. La cara y las orejas también pican y el perro tiende a recaer con infecciones de la piel. Dependiendo de la naturaleza de las alergias, esto podría ocurrir durante todo el año o solo durante ciertas épocas del año. Como consecuencia de la picazón, los pies tienden a hincharse e infectarse. Una decoloración oxidada está presente en los pies que se lamen crónicamente. Esto se llama "tinción salival" y es causada por una sustancia presente en la saliva del animal. Las alergias tienden a empeorar con la edad, por lo que es importante determinar la causa exacta para que su perro se sienta cómodo.
  • Las enfermedades autoinmunes como el pénfigo y el lupus también pueden manifestarse con una pododermatitis. Las lesiones son más graves que las observadas con alergias. Las almohadillas pueden agrietarse y el animal puede sentir dolor al caminar sobre superficies duras. En la mayoría de los casos, otras partes del cuerpo también se ven afectadas, como costras amarillas en la cara y las orejas, y el animal puede sentirse deprimido y tener poco apetito.
  • Las enfermedades internas como los tumores pancreáticos o la cirrosis hepática también pueden manifestarse con una pododermatitis. Las almohadillas se endurecen y agrietan. Pequeñas llagas también pueden estar presentes alrededor de la boca y en los puntos de presión. Las lesiones cutáneas pueden ser evidentes meses antes de otros signos de enfermedad sistémica. Esta enfermedad se diagnostica con una biopsia de piel.
  • Los organismos fúngicos están presentes en el suelo de algunas áreas, y los animales pueden infectarse al caminar sobre áreas contaminadas. En esos casos, las uñas pueden crecer anormalmente y volverse muy friables. Esta es una micosis que tiene el potencial de ser zoonótica, lo que significa que también puede infectar a los humanos, por lo que el diagnóstico temprano es extremadamente importante.
  • La sarna también puede manifestarse con pododermatitis. Se producen dos tipos diferentes de sarna. Uno es contagioso para las personas y otros animales (sarna sarcóptica) mientras que el segundo no es contagioso (demodicosis). La demodicosis comúnmente afecta los pies, que pueden producir picazón e hinchazón. Las infecciones bacterianas secundarias también son extremadamente comunes con esta enfermedad. Los raspados de piel y las biopsias pueden ser necesarios para diagnosticar la enfermedad y determinar la naturaleza de la infección. Cuando varios pies se ven afectados, el pronóstico está protegido. Si su perro tiene menos de 2 años, es importante que considere neutralizarlo, ya que esta condición es hereditaria. Si su perro es mayor, puede estar presente una enfermedad subyacente.

    En casos raros, puede haber desprendimiento de las uñas y los pies pueden volverse muy dolorosos. Esto podría deberse a una enfermedad autoinmune, reacciones a medicamentos o una distrofia ungueal. Una biopsia es crucial para establecer el diagnóstico.

  • Diagnóstico de pododermatitis (dermatitis interdigital) en perros

    El diagnóstico temprano es importante para que su perro pueda recibir atención médica poco después de que se identifique el problema. Su veterinario puede recomendar lo siguiente:

  • Una historia completa
  • En la mayoría de los casos, raspados de la piel, cultivos y biopsias para establecer un diagnóstico.
  • Biopsias, generalmente tomadas bajo sedación. Se colocan puntos para detener el sangrado y asegurar una curación adecuada.
  • En algunos casos, como cuando se sospecha una distrofia ungueal, es necesario quitar la última parte del dedo (P3) para hacer un diagnóstico, ya que los cambios característicos solo son visibles en el lecho ungueal.
  • Tratamiento de pododermatitis (dermatitis interdigital)

    En la mayoría de los casos, hay una infección bacteriana secundaria y se requieren antibióticos sistémicos. Dependiendo de la profundidad y la gravedad de la infección, la duración de la terapia con antibióticos puede variar de 4 semanas con infección superficial a 8 a 12 semanas con infección profunda.

    Si se diagnostica una infección por hongos, la terapia antimicótica es necesaria durante un período prolongado debido al lento crecimiento de las uñas. El animal promedio requiere al menos seis meses de medicamentos. Las fallas son posibles y, en casos severos, la extracción de las uñas afectadas puede ser la única opción.

    Cuidados en el hogar

    Es posible que necesite lavar los pies de su mascota con champús medicados o remojar los pies con soluciones especiales. Deben evitarse las superficies duras si hay sangrado o dolor fáciles.

    Si se diagnostica una distrofia ungueal, puede intentar una terapia médica, como altas dosis de ácidos grasos esenciales y glucocorticoides. Si la terapia médica no logra que su mascota se sienta cómoda, se puede considerar la cirugía para eliminar las uñas.

    Información detallada sobre la pododermatitis (dermatitis interdigital) en perros

    La pododermatitis no es un diagnóstico específico, sino más bien la descripción de una presentación clínica, es decir, inflamación de los pies. Se usan términos específicos para describir lesiones que involucran los pies y las uñas. Los términos más comúnmente utilizados incluyen onicomadesis (desprendimiento de garras), onicogrifosis (hipertrofia y curvatura anormal de las garras), paroniquia (inflamación del pliegue ungueal) y onicodistrofia (formación anormal de garras).

    Numerosas enfermedades pueden involucrar pododermatitis y, en consecuencia, las almohadillas y las uñas.

  • Las enfermedades que pueden causar pododermatitis, generalmente sin afectación de las almohadillas y las uñas, incluyen atopia, alergia alimentaria, alergia de contacto, demodicosis, infestación de anquilostomas y pelodera, sarna sarcóptica, dermatofitosis, malassezia e infecciones bacterianas.
  • Las enfermedades que comúnmente afectan la almohadilla del pie y causan costras y ulceraciones incluyen: vasculitis; lupus eritematoso sistémico; eritema migratorio necrolítico (también llamado síndrome hepatocutáneo); complejo de pénfigo (foliáceo y eritematoso); erupciones de drogas (por ejemplo, eritema multiforme); dermatosis sensible al zinc; dermatosis genérica para alimentos para perros, micosis fungoide (también llamada linfoma cutáneo); y enfermedades primarias de queratinización.
  • Las enfermedades que pueden causar uñas quebradizas y deformadas incluyen: dermatofitosis, onicomodistrofia simétrica lupoide y onicodistrofia simétrica idiopática de huskies siberianos y crestas de Rhodesia.
  • Síntomas o dolencias relacionadas

  • Onicomodistrofia lupoide simétrica. Se ha informado en labradores, pastores alemanes, rottweilers y boxeadores. Los perros afectados son generalmente jóvenes y la pérdida de uñas comienza de manera aguda y se asocia con un grado variable de dolor y picazón. La paroniquia generalmente está ausente.
  • Las infecciones bacterianas secundarias son comunes y contribuyen al dolor y la picazón. El curso natural de la enfermedad implica el re-crecimiento parcial de las uñas de las uñas friables y anormales que continúan desprendidas. El diagnóstico se obtiene con amputación P3 e histopatología.
  • Las infecciones micóticas de las uñas son causadas con mayor frecuencia por el mycrosporum gypseum o trychophyton. La garra afectada es deforme y friable. La paroniquia es común. El diagnóstico se realiza mediante cultivo de virutas o recorte tomado de la uña.
  • La pododermatitis por Pelodera es causada por nematodos de vida libre. Las larvas invaden la piel y se pueden encontrar en los raspados de la piel. La infestación es autolimitada una vez que se ha eliminado la fuente de contaminación. La destrucción de la ropa de cama es obligatoria y el paciente debe lavarse con un baño parasitario.
  • Infestación de anquilostomas (Ancilostoma y Uncinaria) es una enfermedad de perros encerrados en malas condiciones sanitarias. Las larvas penetran en la piel y causan una pododermatitis papular con picazón. Las almohadillas se vuelven esponjosas y suaves, especialmente en los márgenes. La inflamación crónica hace que las uñas crezcan rápidamente, pueden deformarse y romperse fácilmente. El diagnóstico se basa en una historia de saneamiento deficiente, signos clínicos y heces fecales positivas. Las larvas son difíciles de encontrar en las biopsias.
  • La hiperqueratosis digital idiopática es un trastorno de los perros mayores, que a veces se observa junto con la hiperqueratosis del plano nasal. Los cocker spaniels están predispuestos. Las "plumas" hiperqueratóticas se encuentran en los márgenes de las almohadillas. En algunos casos, el tejido puede ser tan duro que el resultado son las fisuras. El diagnóstico se basa en signos clínicos y biopsia.
  • Las infecciones bacterianas de las uñas suelen ser secundarias a traumatismos. Las infecciones están asociadas con una paroniquia significativa, hinchazón de los dedos y dolor. La osteomielitis puede desarrollarse en algunos casos. El estafilococo generalmente se aísla de estas lesiones.
  • Diagnóstico en profundidad de la pododermatitis canina

    El diagnóstico en perros se basa en la historia, los signos clínicos y la histopatología. Un examen físico y dermatológico exhaustivo es importante para evaluar enfermedades sistémicas o cutáneas concurrentes.

  • La distribución de las lesiones, la naturaleza de las lesiones y la participación concurrente de las almohadillas y las uñas son importantes para clasificar los diagnósticos diferenciales y establecer un plan de diagnóstico.
  • Los raspados profundos de la piel son necesarios en todos los casos de pododermatitis. Se recomiendan cultivos fúngicos de las uñas si las uñas parecen estar deformadas o friables.
  • Si hay almohadillas involucradas, se necesitan biopsias. Los cambios observados en la histopatología son específicos para cada enfermedad. Se deben evitar las lesiones viejas y ulceradas. La biopsia se debe realizar en lesiones frescas. Se deben tomar varias biopsias para aumentar las posibilidades de encontrar lesiones características. No es raro repetir biopsias varias veces antes de obtener un diagnóstico definitivo. Las infecciones bacterianas deben eliminarse antes de tomar biopsias para limitar los cambios secundarios y no específicos en la histopatología.
  • Los cultivos de hongos en las uñas pueden ser falsamente negativos. Por esta razón, es importante combinar la histopatología con la cultura. Se deben usar manchas especiales para identificar hifas fúngicas en las uñas.
  • Si se sospecha una distrofia de las uñas, es necesaria la amputación de P3 para obtener una muestra de biopsia adecuada.
  • Tratamiento en profundidad de la pododermatitis en perros

    Las opciones de tratamiento incluyen:

  • Onicomodistrofia lupoide simétrica. La terapia incluye el uso de altas dosis de ácidos grasos esenciales o dosis antiinflamatorias de glucocorticoides. Las infecciones secundarias deben abordarse al mismo tiempo.
  • Infecciones fúngicas de las uñas. La terapia incluye medicamentos antimicóticos sistémicos y puede tomar varios meses (promedio de 6 meses). Se prefiere el itraconazol sobre la griseofulvina y el ketoconazol debido a su afinidad por las uñas y su actividad residual después de la interrupción de la terapia. La terbinafina (Lamisil®) también tiene una gran afinidad por las uñas y una actividad residual prolongada. No se ha realizado ningún estudio para determinar la dosis adecuada en perros.
  • Dermatitis por anquilostoma. El tratamiento incluye limpieza de las instalaciones, extracción frecuente de heces y tiabendazol tópico para los pies y tratamiento antihelmíntico de rutina para todos los perros en la perrera.
  • Hiperqueratosis digital idiopática. La terapia se basa en queratolíticos tópicos (propilenglicol 1/1 con agua, alquitrán). Los retinoides orales pueden ser beneficiosos. La terapia debe continuarse durante varias semanas antes de que la mejoría sea evidente.
  • Infecciones bacterianas de las uñas. Generalmente se necesitan antibióticos sistémicos durante 6 a 8 semanas. La presencia de osteomielitis puede justificar la amputación de P3.