Enfermedades condiciones de perros

Neumotórax en perros

Neumotórax en perros

Descripción general del neumotórax canino

El neumotórax es la presencia anormal de aire dentro de la cavidad torácica, que impide que los pulmones se inflen normalmente durante la inhalación. El aire normalmente está confinado a espacios dentro de los pulmones. Esta puede ser una afección potencialmente mortal en los perros.

El neumotórax se puede subdividir en las siguientes categorías:

  • Neumotórax abierto: ocurre cuando una herida penetrante en el pecho permite que el aire exterior ingrese al espacio pleural
  • Neumotórax cerrado: ocurre cuando la fuente para la introducción de aire en el espacio intrapleural se ha cerrado para que no pueda entrar más aire.
  • Neumotórax a tensión: ocurre cuando el aire llena la cavidad torácica con cada respiración y no se le permite salir (un efecto de válvula unidireccional)
  • Neumotórax espontáneo: un neumotórax cerrado que ocurre inesperadamente; No hay trauma involucrado.
  • Neumotórax traumático: neumotórax resultante de una lesión traumática en el tórax
  • Causas generales de neumotórax en perros

    El neumotórax puede ser el resultado de cualquiera de los siguientes:

  • Perforación de la pared torácica secundaria a heridas por mordedura, accidentes automovilísticos, heridas de bala, puñaladas u otras lesiones penetrantes.
  • Ruptura de un quiste pulmonar (pulmón), ampollas (estructura similar a un quiste dentro de los pulmones) o ampolla (estructura diminuta similar a un quiste en la superficie externa de los pulmones) que ocurre espontáneamente. Este tipo de neumotórax es más común en animales mayores.
  • Ruptura de un bronquio (vía aérea principal)
  • Ruptura de la tráquea (la tráquea)
  • Ruptura del esófago.
  • Ruptura del tejido pulmonar.
  • Ruptura del mediastino, que es un espacio confinado dentro de la cavidad torácica pero independiente de los pulmones.

    Los perros con neumotórax presentan dificultad para respirar y, en casos graves que no se tratan, el neumotórax puede ser fatal.

  • De qué mirar

    Los signos de neumotórax en perros pueden incluir:

  • Aumento de la frecuencia respiratoria (más de 45 respiraciones por minuto)
  • Dificultad para respirar
  • Encías o lengua cianóticas (azules)
  • Intolerancia al ejercicio
  • Diagnóstico de neumotórax en perros

    Dependiendo de la dificultad que tenga para respirar su perro, su veterinario puede colocarlo en una jaula de oxígeno inmediatamente antes de obtener un historial de su condición. Su veterinario realizará un examen físico completo con auscultación cuidadosa (escuchando con un estetoscopio) del pecho de su perro para determinar la causa de la dificultad para respirar. Además, su veterinario probablemente le recomendará las siguientes pruebas:

  • Radiografías de tórax (rayos X) para buscar la presencia de aire en la cavidad torácica
  • Toracocentesis, que es la extracción de aire de la cavidad torácica con una aguja y una jeringa.
  • Gasometría arterial, una prueba para evaluar la capacidad del perro para oxigenar
  • Oximetría de pulso, una prueba no invasiva para determinar la capacidad del perro para oxigenar
  • Conteo sanguíneo completo (CBC) para evaluar la salud general del perro
  • Perfil bioquímico para evaluar los órganos internos como el hígado y los riñones.
  • Tratamiento del neumotórax en perros

    Es posible que el tratamiento de un neumotórax deba realizarse como un procedimiento de emergencia y puede incluir cualquiera de los siguientes:

  • Administración suplementaria de oxígeno para perros que tienen dificultad para respirar.
  • Toracocentesis para eliminar el aire de la cavidad torácica y mejorar la capacidad de respiración del perro.
  • Colocación del tubo torácico para permitir que se eliminen grandes cantidades de aire de la cavidad torácica de manera más rápida o continua
  • Cirugía torácica para reparar grandes fugas de aire dentro del cofre o para reparar daños en la pared torácica que pueden estar presentes con lesiones traumáticas
  • Cuidado y prevención en el hogar

    Las mascotas que muestran signos de dificultad para respirar deben llevarse a su veterinario de inmediato. Restrinja el ejercicio inicialmente después del alta del hospital.

    Mantener a las mascotas atadas o confinadas al patio puede reducir el riesgo de neumotórax causado por lesiones traumáticas debido a accidentes automovilísticos o ataques de otros animales.

    No hay forma de evitar que ocurra un neumotórax espontáneo.

    Información detallada sobre neumotórax en perros

    La cavidad torácica normalmente no contiene aire, excepto el aire dentro de los pulmones. Cualquier aire en la cavidad torácica es anormal. Un neumotórax se desarrolla cuando se deja entrar aire en la cavidad torácica a través de una brecha en la pared torácica debido a una lesión (fuga externa), y / o fugas de aire en la cavidad torácica debido a una fuga en el tejido pulmonar o las vías respiratorias (fuga interna).

    La presencia de aire dentro de la cavidad torácica ejerce presión sobre los pulmones para que no puedan expandirse o inflarse cuando la mascota intenta respirar. Grandes volúmenes de aire hacen que los pulmones colapsen por completo. Si los pulmones no se inflan normalmente o se colapsan, la mascota no puede obtener suficiente oxígeno y desarrolla signos de dificultad para respirar, como respiraciones rápidas y superficiales, y encías y lengua cianóticas (azules). El volumen de aire y la velocidad a la que se acumula dentro del cofre varía con el grado de lesión traumática o problema subyacente.

    Las mascotas con neumotórax requieren hospitalización durante un promedio de dos a cinco días.

    Síntomas o enfermedades relacionadas

    Hay muchos otros problemas relacionados con los pulmones que podrían producir síntomas similares a los observados con neumotórax, como:

  • Derrame pleural. Una acumulación de líquido en la cavidad torácica impide que los pulmones se inflen normalmente cuando el animal respira. Los tipos de líquido que pueden acumularse incluyen sangre (hemotórax), quilo (quilotórax), pus (píotórax) y líquido transparente (hidrotórax). La presencia de líquido en el tórax es anormal, independientemente de su origen.
  • Neoplasia El cáncer puede causar dificultad para respirar al hacer que se acumule líquido en la cavidad torácica, al reemplazar el tejido pulmonar normal con tejido canceroso, o simplemente al ocupar el espacio requerido por los pulmones. Muchos tipos diferentes de cáncer pueden ocurrir dentro de la cavidad torácica.
  • Contusiones pulmonares. Los moretones y el sangrado en los pulmones son el resultado de un trauma y causan dificultad para respirar. Las contusiones pulmonares y el neumotórax son comunes después de un traumatismo en el tórax y deben distinguirse entre sí por auscultación y radiografías de tórax.
  • Una hernia diafragmática. Una rotura en el diafragma, el tejido que separa el cofre de la cavidad abdominal, permite que los órganos abdominales se muevan hacia la cavidad torácica. Una hernia diafragmática a menudo es el resultado de un trauma, aunque algunas mascotas pueden nacer con esta afección. Este problema se diagnostica mediante radiografías o ultrasonido abdominal.
  • Neumonía. Una infección en los pulmones puede ser el resultado de la aspiración de vómito u otros desechos en las vías respiratorias o puede propagarse a través del torrente sanguíneo. Las mascotas con neumonía a menudo tienen fiebre, lo cual no es típico con un neumotórax.
  • Información detallada sobre el diagnóstico

    Su veterinario puede recomendar cualquiera de los siguientes para hacer un diagnóstico definitivo:

  • Se toman radiografías de tórax para visualizar los pulmones y la cavidad torácica. Normalmente, se toman dos radiografías para permitir una evaluación completa. Las radiografías se evalúan para detectar la presencia de aire dentro de la cavidad torácica, líquido dentro o alrededor de los pulmones, o lesiones que ocupan espacio en los pulmones o la cavidad torácica. Las radiografías también se analizan para detectar la presencia de fracturas de costillas, ampollas y defectos en la pared torácica, que a menudo acompañan al neumotórax como resultado de un trauma. Con el neumotórax, los hallazgos típicos de rayos X incluyen elevación del corazón fuera del esternón (normalmente se tocan), colapso de los pulmones e incapacidad para seguir los bordes de los pulmones hasta la caja torácica.
  • La toracocentesis es una técnica diagnóstica y terapéutica y se realiza para eliminar el aire de la cavidad torácica. Durante este procedimiento, se inyecta cuidadosamente un anestésico local en los músculos de la pared torácica donde se insertará la aguja. Luego se pasa una aguja a través de la pared torácica hacia la cavidad torácica y se extrae el aire manualmente mediante aspiración con una jeringa. En las mascotas que no tienen neumotórax, no se aspirará aire y habrá presión negativa. En otras palabras, no se puede introducir aire en la jeringa, excepto con un gran esfuerzo y, si se libera, la jeringa volverá a vaciarse.
  • Un gas en sangre arterial es una prueba que se realiza para determinar la capacidad de la mascota para oxigenar la sangre midiendo la cantidad de sangre arterial que se oxigena. Normalmente, del 95 al 100 por ciento de la sangre arterial se oxigena. En mascotas con neumotórax, la cantidad de sangre oxigenada es mucho menor. La arteria más común para tomar muestras de sangre es la arteria femoral ubicada en el interior del muslo.
  • La oximetría de pulso es otro medio para medir la capacidad de una mascota para oxigenar sin tener que extraer sangre. Se coloca una sonda en el pliegue del labio, oreja, lengua o piel de la mascota o se inserta en el recto y, utilizando una fuente de luz infrarroja, detecta el nivel de sangre oxigenada. Esta prueba es un medio más fácil y menos estresante para medir la sangre oxigenada en una mascota que tiene dificultad para respirar pero, en algunas circunstancias, no es tan precisa como un gas en sangre arterial.
  • Un conteo sanguíneo completo (CBC) es una prueba que se realiza para ayudar en la evaluación general de la salud de una mascota cuando hay un neumotórax presente. Un CBC ayuda a identificar la anemia (recuento bajo de glóbulos rojos) que puede ocurrir debido a la pérdida de sangre después de lesiones traumáticas, y ayuda a identificar recuentos altos o bajos de glóbulos blancos que ocurren con infección o inflamación.
  • Un perfil bioquímico es un análisis de sangre que permite evaluar los órganos internos como el hígado o los riñones. En las mascotas que tienen un neumotórax por cáncer o trauma, esta prueba es particularmente importante para determinar si los órganos internos están afectados.
  • Información detallada sobre el tratamiento

  • Se administra oxígeno suplementario a todos los perros que muestran signos de dificultad para respirar. En casos de neumotórax leve, la administración de oxígeno y el reposo en jaula pueden ser los únicos tratamientos necesarios mientras el cuerpo se cura.
  • La toracocentesis está indicada para eliminar volúmenes moderados a grandes de aire de la cavidad torácica cuando la mascota presenta signos de dificultad para respirar. Al eliminar el aire de la cavidad torácica, los pulmones pueden inflarse normalmente y la mascota respira más fácilmente.
  • Se coloca un tubo torácico cuando el volumen de aire extraído mediante toracocentesis es excesivo. Los tubos torácicos permiten eliminar grandes volúmenes de aire de manera más rápida o continua. Los tubos se pueden aspirar a mano, cada pocas horas, o aspirar continuamente conectando el tubo torácico a una unidad de succión. Las circunstancias que dictan la colocación del tubo torácico incluyen las siguientes:

    - No se alcanza el punto final durante la toracocentesis, lo que indica una gran fuga continua en las vías respiratorias

    - Se alcanzó un punto final durante la toracocentesis, pero la toracocentesis debe repetirse más de dos o tres veces, lo que indica una fuga lenta pero continua en las vías respiratorias.

    - El volumen de aire extraído durante la toracocentesis fue excesivo para el tamaño del paciente.

    También se colocan tubos torácicos después de la cirugía torácica para permitir la extracción del aire residual durante las primeras 24 a 48 horas posteriores a la cirugía. Los tubos torácicos se colocan utilizando técnicas estériles y requieren que la mascota esté muy sedada o anestesiada. Los tubos se mantienen en su lugar mediante suturas en la piel donde el tubo sale del cofre, y con un vendaje colocado alrededor del cofre. Los tubos se retiran cuando se obtienen volúmenes mínimos de aire o presión negativa durante la aspiración durante un período de 6 a 12 horas, lo que indica que la vía aérea con fugas se ha sellado.

  • La cirugía está indicada cuando el neumotórax no se resuelve durante un período de 48 horas o más a pesar del uso de un tubo torácico y una succión continua. La cirugía también está indicada para reparar el daño a la pared torácica después de lesiones traumáticas. Si el neumotórax afecta solo un lado del tórax, se realiza una toracotomía lateral, que implica el abordaje del tórax entre las costillas del lado afectado. Si se desconoce la fuente de la fuga de las vías respiratorias o el neumotórax es evidente en ambos lados del tórax en las radiografías, se realiza una esternotomía media, que es una aproximación al tórax a través del esternón o la línea media del tórax. El neumotórax causado por un trauma rara vez requiere cirugía, mientras que el neumotórax espontáneo a menudo requiere cirugía.
  • Cuidados de seguimiento para perros con neumotórax

    Los perros que muestran signos de dificultad para respirar deben ser llevados a su veterinario de inmediato. Restrinja el ejercicio después del alta del hospital. Los perros que se están recuperando de un neumotórax deben descansar durante al menos una semana después del alta hospitalaria y luego reintroducirse gradualmente en sus actividades regulares. Los perros a los que se les permite hacer ejercicio demasiado pronto pueden hacer que una fuga sellada se vuelva a abrir o pueden cansarse fácilmente y prolongar su recuperación.