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Miositis del músculo masticatorio (MMM) en perros

Miositis del músculo masticatorio (MMM) en perros

Descripción general de la miositis del músculo masticatorio en perros

La miositis del músculo masticatorio (MMM) es una afección inflamatoria que involucra los músculos de la masticación o la masticación del perro. MMM es causado por un proceso inmunomediado dirigido contra fibras musculares específicas; El sistema inmunitario ataca los músculos del cuerpo.

El MMM ocurre en todas las razas de perros, pero parece ser más común en los pastores alemanes, doberman pinscher y retrievers. Los perros jóvenes y de mediana edad son los más afectados. MMM no ha sido reportado en el gato.

La enfermedad ocurre tanto en formas agudas (repentinas) como crónicas, y los signos pueden variar con cada forma. La forma crónica se ve más comúnmente.

De qué mirar

Los síntomas de la miositis del músculo masticatorio en perros pueden incluir:

  • Hinchazón asociada con los músculos faciales y de la frente.
  • Fiebre
  • Dolor al abrir la boca.
  • Renuencia a comer o masticar
  • Salivación excesiva
  • Abultamiento de los ojos
  • Prolapso (protrusión) de los terceros párpados.
  • Contracción de los músculos de la cabeza.
  • Incapacidad para abrir la boca normalmente

    Los dos últimos signos se reconocen con mayor frecuencia, ya que están asociados con la forma crónica de la enfermedad.

Diagnóstico de miositis muscular masticatoria en perros

  • Historia y examen físico
  • Conteo sanguíneo completo (CBC)
  • Perfil bioquimico
  • Suero de creatina quinasa
  • Título sérico de anticuerpos contra miosina tipo 2M
  • Biopsia muscular e inmunocitoquímica.
  • Electromiografía (EMG)
  • Radiografías de cráneo y dentales (rayos X) u otra modalidad de imagen como la tomografía computarizada

Tratamiento de la miositis muscular masticatoria en perros

  • Dosis inmunosupresoras de corticosteroides.
  • Medicamentos inmunosupresores adicionales si están clínicamente indicados

    Los perros que se ven gravemente afectados y que no responden de inmediato al tratamiento médico pueden requerir una sonda de alimentación.

Cuidado y prevención en el hogar

  • Volver a revisar el examen cada 3 a 4 semanas durante los primeros meses de terapia es importante para controlar la respuesta al tratamiento y permitir que el veterinario disminuya los medicamentos de manera adecuada. En muchos casos, puede ser necesaria una terapia a largo plazo o incluso de por vida.
  • Es imprescindible alimentar alimentos blandos en casa hasta que los signos del perro hayan mejorado. También puede ser necesario el manejo en el hogar de una sonda de alimentación.
  • Se recomienda evitar las pieles u otros juguetes para masticar.
  • No existen medidas preventivas para reducir el riesgo de MMM.

Información detallada sobre la miositis del músculo masticatorio en perros

MMM es una condición inflamatoria que afecta específicamente a los músculos de la masticación o la masticación. Estos incluyen el masetero (músculo de la mejilla), el temporal (músculo en la parte superior de la cabeza) y los músculos pterigoideos. Estos músculos están compuestos de un tipo único de fibra que no se encuentra en otros músculos esqueléticos. Se cree que la enfermedad es un proceso autoinmune mediado por el sistema inmune (estos términos son sinónimos) porque el sistema inmunitario produce de manera inapropiada anticuerpos dirigidos contra estas fibras musculares especiales. El resultado final de la producción de anticuerpos es la destrucción de las fibras musculares, lo que resulta en inflamación y muerte celular.

Históricamente, se creía que existían dos enfermedades distintas, pero la creencia actual es que existe un proceso de enfermedad y que puede verse clínicamente como una enfermedad aguda o crónica. La enfermedad crónica se reconoce mucho más comúnmente, y a los perros generalmente se les presenta la queja de incapacidad para abrir la boca normalmente o, a veces, incluso. A pesar de la movilidad limitada de la mandíbula, estos perros generalmente no tienen dolor.

Los propietarios también pueden notar atrofia de los músculos de la cabeza, lo que puede causar una apariencia puntiaguda o similar a un cráneo en la cabeza y una apariencia hundida en los ojos. De lo contrario, estos perros son brillantes, alertas y activos. Los perros con la forma aguda de la enfermedad pueden estar letárgicos, tener fiebre, reaccionar dolorosamente al tocar la cabeza, experimentar salivación excesiva y ser reacios a masticar o comer. También pueden tener agrandamiento de los ganglios linfáticos locales. Aunque la enfermedad crónica puede ser una secuela de episodios de enfermedad aguda, los perros con signos de enfermedad crónica rara vez tienen antecedentes de episodios previos compatibles con enfermedad aguda.

Otras enfermedades que pueden causar signos similares a MMM incluyen:

  • Condiciones traumáticas, inflamatorias y cancerosas que afectan la boca, los dientes, el cráneo o los ojos. Esto puede incluir fracturas, abscesos en las raíces de los dientes, úlceras orales o estomatitis (inflamación en la boca), tumores orales, nasales o retrobulbar (detrás del ojo) y luxación (dislocación) de la articulación temporomandibular (donde la mandíbula se une al cráneo) . Estas condiciones probablemente imitarían los signos observados con la forma aguda de MMM.
  • Polimiositis (PM). La PM es una enfermedad muscular más extendida que afecta a múltiples músculos de todo el cuerpo. También se cree que es el resultado de un proceso inmunomediado. La atrofia muscular de los músculos de la masticación suele ser una característica importante de esta enfermedad; sin embargo, los perros tienen signos clínicos de debilidad y posible cojera, así como renuencia al ejercicio.
  • Neuropatía trigémina. Esta enfermedad es causada por la pérdida de la función nerviosa normal del nervio trigémino, que suministra ramas nerviosas a los músculos de la masticación. La pérdida de la entrada normal del nervio causa atrofia de los músculos; sin embargo, esto provoca una caída de la mandíbula o la incapacidad para cerrar la boca, en lugar de la incapacidad para abrirla.
  • Miositis infecciosa La miositis también puede ser causada por organismos infecciosos que incluyen: infecciones por protozoos (toxoplasmosis, neosporosis, hepatozoonosis), infecciones por espiroquetas (leptospirosis) e infección por gusanos del corazón. Estos también causan enfermedad muscular difusa en lugar de enfermedad localizada en los músculos de la masticación.

Información detallada sobre el diagnóstico

Un historial completo y un examen físico son imprescindibles para hacer un diagnóstico apropiado. Aunque hay muchos procesos de enfermedad que pueden tener signos similares a MMM agudos, hay menos causas de signos compatibles con MMM crónico. Los hallazgos del examen físico son importantes para determinar el curso de acción apropiado con respecto a la evaluación diagnóstica. Las pruebas pueden incluir:

  • Hemograma completo. El CBC evalúa los glóbulos rojos y blancos. En casos agudos de MMM, no es raro ver anemia leve (recuento bajo de glóbulos rojos), una neutrofilia (recuento elevado de neutrófilos) y, a veces, una eosinofilia (recuento elevado de eosinófilos). Los neutrófilos y los eosinófilos son dos tipos diferentes de glóbulos blancos. El CBC generalmente está dentro de los límites normales en casos crónicos de MMM.
  • Perfil bioquímico. El perfil bioquímico es una forma adecuada de evaluar otros sistemas de órganos, incluidos el hígado y los riñones. Es útil para descartar enfermedades sistémicas, como se puede ver con algunas de las causas infecciosas de miositis. También evalúa las proteínas en la sangre, que están compuestas de albúmina y globulina. Los niveles elevados de globulina a veces se pueden ver con MMM aguda, y pueden ser un marcador de inflamación y / o producción de anticuerpos.
  • Suero de creatina quinasa (CK). Las mediciones de CK pueden estar elevadas en perros con la forma aguda de la enfermedad. Esta es una enzima muscular que aumenta en respuesta al daño muscular. La falta de elevación de CK no descarta la enfermedad, pero un alto nivel de CK puede respaldar el diagnóstico.
  • Título sérico de anticuerpos contra miosina tipo 2M. El título de anticuerpos 2M es una prueba que detecta anticuerpos circulantes contra las fibras musculares específicas (2M) que están dañadas en MMM. Esta es una prueba muy útil, ya que el 81 por ciento de los perros con MMM tendrán resultados positivos. Sin embargo, la ausencia de una prueba positiva no descarta la enfermedad. Además, la prueba puede ser negativa si los perros han sido tratados con corticosteroides antes de obtener la muestra de suero.
  • Biopsia muscular La biopsia muscular es el estándar de oro para diagnosticar MMM. La forma aguda se caracteriza por infiltrados específicos de células inflamatorias en el músculo y la muerte celular muscular resultante. La forma crónica de la enfermedad también puede demostrar células inflamatorias, pero también se observa fibrosis muscular (cicatrización), debido a la naturaleza prolongada de la afección. La biopsia muscular puede ayudar a distinguir MMM de las causas infecciosas de miositis, así como las causas neurológicas de atrofia muscular.
  • Inmunocitoquímica. Esta técnica especial de tinción se realiza en el tejido de la biopsia para evaluar la presencia de anticuerpos contra las fibras musculares 2M. Es similar al título de anticuerpos 2M, pero busca anticuerpos a nivel de tejido en lugar de en la sangre. Hasta el 85 por ciento de los perros con MMM tienen resultados positivos con inmunocitoquímica.
  • Electromiografía (EMG). Los estudios EMG evalúan los músculos observando su actividad eléctrica. Esta prueba puede ser útil para determinar si la enfermedad muscular está limitada a un conjunto de músculos, como es el caso de MMM. También puede ayudar a distinguir entre la enfermedad muscular primaria y la enfermedad causada por la disfunción neurológica de los nervios que irrigan los músculos en cuestión. Sin embargo, no es útil para distinguir entre diferentes causas de enfermedad muscular.
  • Radiografía o tomografía computarizada. Las radiografías o las imágenes de tomografía computarizada de la cabeza y / o los dientes pueden ser útiles en casos en los que se sospecha la existencia de causas traumáticas o cancerosas de los signos clínicos del perro. Puede que no sean particularmente útiles en casos crónicos de MMM.

Información detallada sobre el tratamiento

La terapia de MMM, ya sea aguda o crónica, se centra en suprimir el sistema inmune. Debido a que la enfermedad es el resultado de un proceso inmunomediado, el objetivo de la terapia es inhibir el sistema inmunitario, deteniendo así la destrucción de los músculos inducida por anticuerpos. La terapia inmunosupresora no es un proceso benigno, ya que hace que el cuerpo sea más susceptible a las infecciones. Por lo tanto, es importante que se establezca un diagnóstico confirmado antes de comenzar este tipo de tratamiento.

  • Los corticosteroides en dosis altas son la base del tratamiento para MMM. Los corticosteroides se usan ampliamente en medicina veterinaria, y diferentes dosis tienen diferentes efectos. Se deben usar dosis altas de esteroides para lograr la supresión del sistema inmunitario. La mayoría de los perros muestran una mejoría clínica bastante rápidamente después de la institución de esta terapia. La más común es la prednisona.
  • Se pueden requerir medicamentos inmunosupresores adicionales si el paciente no muestra una respuesta adecuada con la terapia con esteroides sola o si se observan efectos secundarios adversos con el uso de esteroides. Un medicamento de esta clase es la azatioprina (Imuran®). Esto también suprime el sistema inmune, pero lo hace a través de un mecanismo diferente al de los corticosteroides.
  • Es posible que ocasionalmente se requieran tubos de alimentación en perros que no muestran una mejora rápida y no pueden abrir la boca lo suficiente como para comer. Hay varios estilos de tubos de alimentación disponibles. La forma menos invasiva de alimentación por sonda implica la colocación de una sonda de pequeño diámetro a través de la nariz hacia el esófago. Los tubos también se pueden colocar quirúrgicamente o con la ayuda de un endoscopio en el esófago o el estómago para fines de alimentación.

Cuidados de seguimiento para perros con miositis muscular masticatoria

El tratamiento óptimo para su perro implica una combinación de cuidado veterinario casero y profesional. El seguimiento puede ser crítico, especialmente si su perro no mejora rápidamente.

Administre todos los medicamentos recetados según las indicaciones. Avise a su veterinario si tiene problemas para tratar a su perro. El seguimiento después de las primeras 3 a 4 semanas de tratamiento es muy importante, ya que las dosis de los medicamentos pueden disminuir gradualmente dependiendo de la respuesta clínica de la mascota al tratamiento. Los corticosteroides deben reducirse muy lentamente durante un período de varios meses y nunca deben suspenderse abruptamente, ya que esto puede enfermar bastante a su perro. Algunos perros deben ser tratados con terapia de por vida si se producen recaídas de la enfermedad.

Debido al mayor riesgo de infección secundaria cuando se trata con medicamentos inmunosupresores, los propietarios deben estar atentos a los problemas. Las infecciones se ven con mayor frecuencia en las vías urinarias y respiratorias, así como en la piel. Si nota esfuerzo para orinar o sangre en la orina, piel roja, irritada o con picazón, o tos y / o secreción nasal, todos estos podrían ser signos de infección. Póngase en contacto con su veterinario si surge alguno de estos síntomas.

Se esperan ciertos efectos secundarios de la terapia con corticosteroides en dosis altas: los perros beberán y orinarán más de lo normal, pueden jadear y tener un mayor apetito. Los efectos adversos de esta terapia pueden incluir malestar gastrointestinal e incluso sangrado o formación de úlceras. Esto puede manifestarse como vómitos, diarrea, heces oscuras y alquitranadas, o debilidad general. Cualquiera de estos efectos adversos debe comunicarse inmediatamente con su veterinario.