Entrenamiento de comportamiento

Ayudar a los niños a decir adiós a un gato

Ayudar a los niños a decir adiós a un gato

La muerte puede ser difícil de entender para los niños y puede ser igualmente difícil como adulto saber qué decir o hacer para ayudar a un niño a despedirse de un gato querido. Hay cosas que puede hacer para ayudar a su hijo a lidiar con la pérdida de mascotas y hacer frente de manera efectiva. También hay cosas que nunca debe hacer o decirle a un niño cuando pierde un gato.

Uno de mis primeros recuerdos es de estar de pie en el porche de mi abuela mientras saludamos a nuestro veterinario familiar, en los días de visitas a domicilio. El tono era sombrío, aunque recuerdo una risa o dos entre lágrimas. Recuerdo a la matriarca canina de la familia, Holly, descansando sobre una manta favorita, mientras todos le damos unas palmaditas para despedirnos. Ese Alaskan Malamute era una gran parte de mi pequeño mundo.

Mi hija tiene aproximadamente la misma edad que yo en esta foto. Ahora, cada mañana, bajamos las escaleras para ser recibidos por nuestro perro mayor, Lyger.

Mi niña grita de alegría y él menea su trasero. Los dos solo saben saludarse con gran entusiasmo. Mi instinto se preocupa por el día en que es hora de decir adiós.

Claramente pasado el punto donde ella no se dará cuenta si él se ha ido, pero demasiado joven para comprender el concepto de muerte, he estado investigando qué diremos cuando llegue el día. Esto es lo que he recogido:

Cosas que nunca debe hacer o decirle a un niño sobre la pérdida de mascotas

Trate de evitar que su hijo necesite terapia más adelante en la vida:

  • No intentes reemplazar al gato o distraer al niño con otro animal o juguete.
  • No le diga a su hijo que el gato "se escapó" o "fue a una granja". Esto no resolverá su tristeza y solo causará resentimiento cuando inevitablemente descubran lo que realmente sucedió.
  • Evite usar frases como "poner a dormir", a menos que quiera hacer que su hijo se asuste ante la idea de acostarse o anestesia.
  • Cuando llegue el momento, está bien llorar frente a su hijo, pero guarde los sollozos para un momento privado, para que no acumule miedo sobre su tristeza.

Cómo tener una conversación con su hijo sobre la pérdida de mascotas:

Explique que su veterinario hizo todo lo posible para ayudarlo, pero que el gato no se iba a sentir mejor. Ayudar a un animal a morir les permite morir pacíficamente sin miedo ni dolor.

Si el gato murió repentinamente o como resultado de un accidente, explique la situación con calma y tranquilidad, compartiendo solo la información necesaria.

Deje que su hijo haga preguntas y las responda, pero evite dar más detalles o información de la necesaria. Esto le permitirá ofrecer información y comodidad apropiadas para su edad sin que surjan nuevas preocupaciones.

Los niños pueden no querer hablar sobre la pérdida al principio, sintiéndose abrumados y tristes. Aliéntelos a expresar sus sentimientos o preocupaciones cuando estén listos. Prepárese para que el tema vuelva a aparecer durante semanas o meses después de la pérdida. Esto es parte del proceso de duelo.

Formas de ayudar a los niños a sobrellevar la pérdida de mascotas:

Lea libros sobre la pérdida de mascotas. A veces, solo escuchar que otro niño sufrió una pérdida similar puede tranquilizar a la mente joven. Sentarse en silencio para una historia puede alentar a su hijo a que se abra con usted acerca de sus sentimientos y darle la oportunidad de hablar con usted sobre buenos recuerdos mientras tiene toda su atención. Tus creencias personales jugarán un papel importante en tu enfoque o en la historia que elijas, pero me encantan las ilustraciones pintadas en Cat Heaven.

Cree un monumento o tributo al gato con su hijo

Un servicio conmemorativo o una ceremonia de entierro para su gato puede ayudar a los niños mayores, pero puede ser demasiado cuando la herida se siente demasiado fresca. Cuando su hijo esté listo, haga que participe en la creación de un recuerdo apropiado para su gato. Haga que dibuje o escriba una historia sobre un recuerdo feliz con el gato. Cree un marco para fotos o una caja de recuerdos con fotos, baratijas y artículos especiales. Si su hijo quiere mantener cerca el collar del gato y un juguete favorito, podría ayudarlo a sentir que no se ha ido del todo. Scrapbooking o recordar buenos recuerdos sobre tiempos más felices los ayudará a ambos.

No salte para reemplazar un gato para su hijo

Traer un nuevo gato a la casa poco después de una pérdida es una forma segura de generar resentimiento y un vínculo retrasado entre el niño y el nuevo gato. Está bien seguir el ejemplo de la niña sobre cuándo podría querer un nuevo gato. Si parece que puede ser reconfortante, considere un animal de peluche o una manta que sirva como un consuelo físico.

Es natural que el proceso de duelo demore un poco. Cuando llegue el momento, la paciencia y la empatía nos ayudarán a superarlo. Con el tiempo, recordaremos los buenos recuerdos que compartimos juntos.

Espero que estos consejos te ayuden a saber qué hacer y qué no hacer si tienes un hijo y pierdes un gato querido.

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