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Ulceraciones gastrointestinales en gatos

Ulceraciones gastrointestinales en gatos

Descripción general de las úlceras gastrointestinales en los gatos

Las ulceraciones gastrointestinales son lesiones inflamatorias que se extienden hacia las capas más profundas del tracto gastrointestinal, yendo más allá de la mucosa (revestimiento). Deben diferenciarse de las erosiones, que son más superficiales y afectan solo a la mucosa. Las úlceras gastrointestinales son poco frecuentes en los gatos.

Causas

  • Drogas
  • Enfermedad metabólica
  • Estrés
  • Enfermedad médica mayor
  • Objetos extraños
  • Neoplasia (cáncer)
  • Gastroenteritis - inflamación gastrointestinal
  • Envenenamiento por plomo
  • Helicobacter pylori bacterias

    De qué mirar

  • Vómitos, con o sin sangre.
  • Melena, heces negras y alquitranadas que contienen sangre digerida
  • Dolor abdominal
  • Falta de apetito
  • Encías pálidas
  • Debilidad
  • Colapso
  • Conmoción
  • La muerte súbita
  • Diagnóstico de ulceraciones gastrointestinales en gatos

    Son necesarias varias pruebas para determinar si hay una úlcera presente y los efectos de la úlcera en el cuerpo. Las pruebas pueden incluir:

  • En todos los casos se debe realizar un conteo completo de células sanguíneas (CBC), un perfil bioquímico y un análisis de orina.
  • Las radiografías abdominales de detección, aunque a menudo dentro de los límites normales, pueden respaldar el diagnóstico de una úlcera secundaria a una masa o cuerpo extraño.
  • La ecografía abdominal puede detectar masas asociadas o cambios asociados con la ulceración, sin embargo, la prueba generalmente no identifica la ulceración gastrointestinal en sí.
  • Un estudio de contraste del tubo digestivo superior con bario puede identificar úlceras.
  • La endoscopia gastroduodenal es el medio más definitivo para diagnosticar la ulceración gastrointestinal.
  • Tratamiento de ulceraciones gastrointestinales en gatos

    Las personas con ulceración gastrointestinal pueden ser tratadas como pacientes ambulatorios si hay signos mínimos, sin efectos sistémicos, y especialmente si hay una causa conocida que se puede eliminar de inmediato. Los tratamientos específicos pueden incluir:

  • Restricción de toda la ingesta oral si hay vómitos activos.
  • Una dieta fácilmente digerible se reintroduce lentamente como pequeñas comidas frecuentes
  • Evitar todos los irritantes gástricos como la aspirina.
  • Medicamentos de bloqueo ácido y de recubrimiento estomacal
  • En casos graves, hospitalización por fluidoterapia intravenosa y posiblemente transfusiones de sangre.
  • Cuidado y prevención en el hogar

    Administre todos los medicamentos y las recomendaciones dietéticas según las indicaciones de su veterinario. Si su gato se vuelve débil o pálido, se derrumba o vomita sangre, busque atención veterinaria de inmediato.

    Evite irritantes gástricos (estomacales) y situaciones estresantes. Si se ha diagnosticado un trastorno subyacente, trate a su gato según las indicaciones, para evitar la aparición de úlceras secundarias.

    Información en profundidad Ulceraciones gastrointestinales felinas

    La ulceración gastrointestinal es el resultado de factores que alteran, dañan o abruman la defensa normal y los mecanismos de reparación normales de la barrera de la mucosa gastrointestinal (revestimiento). No existe predilección por un grupo de edad o raza en particular, y los signos pueden ser extremadamente variables de un paciente a otro. Algunos pacientes pueden no tener signos clínicos, mientras que otros necesitan urgentemente apoyo intensivo y hospitalización, incluidas las transfusiones de sangre.

    Hay muchas causas de ulceración gastrointestinal que van desde medicamentos hasta tumores. Es importante darse cuenta de que, si bien algunos casos de ulceración son claros al revisar el historial, el examen físico y los hallazgos de diagnóstico, como en el caso de la administración de altas dosis de aspirina en un perro con artritis severa, otros son más difíciles de determinar.

    Hay muchas enfermedades y trastornos que causan signos clínicos similares a los pacientes con ulceración gastrointestinal, que incluyen:

  • La ingestión de ciertas drogas y medicamentos puede causar ulceración gastrointestinal o signos similares a los de las personas con ulceración, incluidos vómitos y falta de apetito.
  • Los trastornos metabólicos como la insuficiencia renal, la enfermedad hepática y el hipoadrenocorticismo a menudo se asocian con ulceración gastrointestinal.
  • El estrés, el dolor, el miedo o una enfermedad médica importante que incluye shock, hipotensión (presión arterial baja), trauma y cirugía mayor pueden estar asociados con la ulceración gastrointestinal.
  • La indiscreción dietética, o la ingestión de cuerpos extraños, es un trastorno común que se observa en los perros. Vómito, diarrea y ulceración gástrica son comúnmente vistos.
  • La pancreatitis es una inflamación del páncreas y, en ciertos casos, puede ser mortal. Los signos clínicos más comunes observados con la pancreatitis son vómitos y falta de apetito. La pancreatitis puede provocar ulceración gastrointestinal.
  • La obstrucción o bloqueo intestinal secundario a cuerpos extraños o tumores debe diferenciarse y puede causar ulceración gastrointestinal. Deben considerarse los tumores de mastocitos, el cáncer de hígado y los tumores secretores de gastrina del páncreas.
  • Deben descartarse las enfermedades infiltrativas del tracto gastrointestinal, que son enfermedades microscópicas que penetran y se propagan por todas partes, incluidas la enfermedad inflamatoria intestinal y el linfosarcoma (cáncer).
  • La gastroenteritis hemorrágica es un síndrome de causa desconocida visto en perros. Estos animales a menudo experimentan vómitos con o sin sangre y diarrea con sangre. La gastroenteritis hemorrágica se observa con mayor frecuencia en entornos urbanos en perros de razas pequeñas.
  • Los trastornos de la coagulación, como la trombocitopenia (disminución del recuento de plaquetas) o la toxicidad por warfarina (veneno para ratas), pueden tener diarrea con sangre o vómitos.
  • Los trastornos neurológicos, especialmente del centro vestibular para el equilibrio y la coordinación, a menudo experimentarán vómitos.
  • Ciertas toxinas como el plomo pueden causar signos gastrointestinales severos y ulceración.
  • Diagnóstico en profundidad

    Un diagnóstico de ulceración gastrointestinal se puede hacer más fácilmente en algunos casos que en otros, sobre la base de la historia y los hallazgos clínicos. Ejemplos de estos podrían incluir la administración de aspirina o la ingestión conocida de cuerpos extraños. Se recomienda una evaluación diagnóstica completa, independientemente de la causa.

  • Un conteo sanguíneo completo (CBC) evaluará la presencia de infección, inflamación y anemia, a veces asociada con ulceración gastrointestinal.
  • Se debe realizar un recuento de reticulocitos en animales anémicos. Esto ayudará a determinar si el tipo de anemia es consistente con la ulceración gastrointestinal.
  • Un perfil bioquímico evalúa el estado de los riñones, el hígado, los electrolitos, las proteínas totales y el azúcar en la sangre. Todos estos parámetros son importantes para establecer en el perro con ulceración gastrointestinal, ya que puede verse como secundario o asociado con ciertos trastornos metabólicos.
  • Un análisis de orina ayuda a evaluar los riñones y el estado de hidratación del paciente.
  • Los exámenes fecales múltiples son importantes para descartar parásitos gastrointestinales como causa de vómitos, diarrea u otros signos gastrointestinales.
  • Las radiografías abdominales (rayos X) evalúan los órganos abdominales (riñones, hígado) y pueden ayudar a visualizar la presencia de un cuerpo extraño o tumor. No evalúan la presencia de una úlcera.

    Su veterinario puede recomendar pruebas adicionales para garantizar una atención médica óptima. Estos se seleccionan caso por caso.

  • Se puede recomendar un coagulograma (perfil de coagulación) en casos en los que se sospecha un trastorno de la coagulación. Los pacientes con trombocitopenia (disminución de plaquetas) pueden presentar vómitos con sangre o diarrea.
  • Se puede recomendar una prueba de estimulación con ACTH para descartar hipoadrenocorticismo (enfermedad de Addison), que puede causar ulceración gastrointestinal. Es una combinación de 2 análisis de sangre que mide la función suprarrenal. Es seguro y generalmente se puede realizar en su hospital veterinario local.
  • Los ácidos biliares son análisis de sangre emparejados obtenidos antes y después de una comida que evalúa la función hepática, ya que ciertas enfermedades hepáticas pueden predisponer a la ulceración gastrointestinal. La prueba es muy segura y puede realizarse en su hospital veterinario local.
  • Puede indicarse un nivel de plomo en sangre en el paciente con ulceración, donde se ha conocido o posible exposición al plomo.
  • Se debe realizar un nivel de gastrina en cualquier paciente con úlceras múltiples o recurrentes o signos de ulceración. Por lo general, se observan niveles elevados en pacientes con gastrinomas (un tumor que secreta gastrina, lo que aumenta la producción de ácido estomacal y causa ulceración).
  • Una serie de bario (tinte) gastrointestinal superior (GI) puede ser útil para identificar úlceras. Puede ayudar a diagnosticar objetos extraños o tumores que no son aparentes en las radiografías, o confirmar la ubicación y el alcance de la ulceración gastrointestinal. Se administra al paciente un tinte seguro por vía oral, y luego se observa mientras viaja a través del tracto gastrointestinal. Es una prueba no invasiva que a menudo puede realizar su veterinario habitual, aunque en algunos casos puede requerir el traslado a un hospital especializado.
  • Una ecografía abdominal evalúa los órganos abdominales y ayuda a evaluar la presencia de tumores que pueden estar asociados con úlceras. Los órganos, los ganglios linfáticos y las masas se pueden muestrear con una aguja o instrumento de biopsia con la guía de ultrasonido. Este procedimiento es relativamente seguro, sin embargo, puede necesitar un sedante suave. A menudo se recomienda que un especialista realice el procedimiento.
  • Se puede recomendar un aspirado de médula ósea en algunos pacientes con anemia, para determinar si es secundario a una úlcera o para revelar evidencia de un proceso de enfermedad diferente, como un tumor de mastocitos que puede causar una úlcera. Es una prueba relativamente no invasiva. Nos permite tomar muestras de la médula ósea, que es responsable de producir glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Con un anestésico local, se introduce una pequeña aguja en el núcleo del hueso y se extrae y analiza una pequeña cantidad de médula. Esta prueba puede ser realizada por su veterinario local, aunque en algunos casos, puede ser mejor realizarla en un hospital especializado.
  • La gastroduodenoscopia puede ser beneficiosa en el paciente con ulceración gastrointestinal. Puede facilitar la extracción de cuerpos extraños, ayudar a evaluar la enfermedad de la úlcera y tomar muestras de tejido para detectar la presencia de inflamación o cáncer, que puede ser la causa de la úlcera. La hospitalización es breve, y la curación generalmente es rápida y sin incidentes. Sin embargo, necesita anestesia general y, por lo tanto, se asocia con riesgos menores. A menudo es necesario remitir al paciente a un especialista, y se realiza cuando otros diagnósticos no son concluyentes o respaldan el diagnóstico de un cuerpo extraño o tumor gástrico, o es necesario un diagnóstico definitivo de ulceración.
  • Por último, una laparotomía exploratoria debe realizarse como una herramienta de diagnóstico y, a veces, terapéutica en cualquier individuo que haya tenido un curso extenso de diagnóstico y a veces terapéutico, con poca o ninguna respuesta. Es un procedimiento invasivo, sin embargo, es necesario en un puñado de casos para un diagnóstico definitivo.
  • Terapia en profundidad

    El tratamiento de las úlceras gastrointestinales se centra en el tratamiento de la causa principal, la inhibición de la secreción de ácido y, si es necesario, el control de la hemorragia. En casos de ulceración gastrointestinal, la terapia sintomática puede ser beneficiosa. Estos tratamientos pueden reducir la gravedad de los síntomas o proporcionar alivio a su perro. Sin embargo, la terapia inespecífica no es un sustituto del tratamiento definitivo de la enfermedad subyacente responsable de la condición de su perro.

  • Retener alimentos y agua por un período de tiempo permite que el tracto gastrointestinal descanse y es importante en el tratamiento del paciente con ulceración gastrointestinal. La restricción dietética completa permite que el revestimiento del tracto gastrointestinal sane. La reintroducción gradual de pequeñas cantidades de alimentos blandos debe instituirse después del ayuno, y el perro debe mantenerse con una dieta similar durante semanas o meses después de que la úlcera haya sido tratada con éxito.
  • Los medicamentos que disminuyen o inhiben la producción de ácido en el estómago como Tagamet (cimetidina), Pepcid (famotidina), Zantac (ranitidina), Cytotec (misoprostol) y Prilosec (omeprazol) fomentan y aceleran la resolución de las úlceras gastrointestinales.
  • La terapia con líquidos y electrolitos puede ser necesaria en algunos pacientes con ulceración gastrointestinal, y está dirigida a corregir la deshidratación, las alteraciones de los electrolitos y la deshidratación. Además, las transfusiones de sangre pueden estar indicadas en pacientes con anemia grave.
  • Los medicamentos antieméticos detienen el vómito y deben usarse con precaución. Los ejemplos incluyen Reglan (metoclopramida), Compazina (procloperazina) o Torazina (clorpromazina). Es mejor identificar y tratar la causa subyacente de la ulceración, sin embargo, en casos seleccionados, se puede recomendar su uso.
  • Los protectores y adsorbentes gastrointestinales protegen o suavizan y recubren un revestimiento gastrointestinal irritado y unen agentes nocivos (nocivos). Los ejemplos incluyen Carafate (sucralfate) y Pepto-Bismol (subsalicilato de bismuto).
  • Los antibióticos están indicados en casos de infección bacteriana, como Heliobacter pylori.
  • La endoscopia o la cirugía pueden estar indicadas para eliminar objetos extraños o tumores que causan gastritis, biopsia de tejido asociado con la úlcera o eliminar físicamente un área de hemorragia continua.
  • Cuidados de seguimiento para gatos con úlceras gastrointestinales

    El tratamiento óptimo para su gato requiere una combinación de atención veterinaria en el hogar y profesional. El seguimiento puede ser crítico, especialmente si su gato no mejora rápidamente. Administre todos los medicamentos y la dieta recetados según las indicaciones. Avise a su veterinario si tiene problemas para tratar a su gato.

    Suspenda y evite cualquier medicamento o sustancia que pueda estar causando o empeorando la ulceración. Dependiendo de la causa subyacente de la ulceración gastrointestinal, puede ser necesario regresar a su veterinario para la reevaluación de ciertas pruebas.

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