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Luxación coxofemoral de cadera en gatos

Luxación coxofemoral de cadera en gatos

Luxación de cadera en gatos

La luxación coxofemoral, comúnmente conocida como luxación de cadera o luxación de cadera, es la luxación de la cabeza del fémur, que es la bola del hueso del muslo, fuera del alvéolo de la pelvis (acetábulo). Las luxaciones de cadera pueden desarrollarse bajo varias circunstancias. Las razones más importantes son el trauma y los problemas de cadera preexistentes, como la displasia de cadera.

La dislocación de la cadera ocurre cuando el ligamento redondo de la cabeza femoral, la estructura que normalmente ata la cabeza femoral dentro del acetábulo, se rompe por completo o se separa de su unión.

No hay susceptibilidad de raza, edad o sexo para este problema.

Los posibles efectos a largo plazo de la luxación de la cadera varían de ninguno, si el problema se aborda temprano, a la artritis severa en la articulación si hay un retraso excesivo en el tratamiento.

De qué mirar

  • Incapacidad para soportar todo el peso en la extremidad
  • Movilidad excesiva de la extremidad.
  • Ruido crepitante (crepitación) en la articulación
  • Acortamiento de la extremidad
  • Diagnóstico de luxación de cadera coxofemoral en gatos

    Las pruebas de diagnóstico que pueden ser necesarias para confirmar el diagnóstico y determinar la presencia de enfermedades o anomalías concurrentes, incluyen:

  • Un examen físico completo
  • Radiografías de tórax
  • Examen ortopédico completo
  • Radiografías de la pelvis.
  • No se requieren pruebas de laboratorio para hacer el diagnóstico, pero pueden indicarse según la edad y el estado de su animal.
  • Tratamiento de luxación de cadera coxofemoral en gatos

    El tratamiento puede consistir en uno o más de los siguientes:

  • Atención de emergencia por problemas concurrentes causados ​​por el trauma.
  • Reducción cerrada. Este es el reemplazo de la cabeza del fémur en la cavidad sin cirugía.
  • Reducción abierta. Este es el reemplazo quirúrgico y la estabilización de la cabeza del fémur en la cavidad.

    La reducción abierta requiere que se realice un abordaje quirúrgico de la articulación de la cadera para permitir la visualización directa de los huesos y la cápsula articular. Se extrae el ligamento redondo desgarrado de la cabeza femoral y se reemplaza la cabeza del fémur en el acetábulo.

    El cirujano puede usar uno de los siguientes métodos para mantener la posición y prevenir la reluxación:

  • Reconstrucción de la cápsula articular, que es la reparación de la cápsula articular desgarrada.
  • Cápsula protésica de la articulación, que es el uso de material de sutura entre el borde acetabular y el fémur para evitar que la cabeza femoral se salga de la articulación
  • Pasador de palanca, que es la colocación de una pieza de material de sutura grande dentro de la articulación para imitar la función del ligamento redondo dañado
  • Translocación del trocánter mayor, que consiste en redirigir el tirón de los músculos grandes de la cadera para forzar la cabeza del fémur hacia el acetábulo.
  • Pin de Vita, que es la colocación de una barra de metal a través del borde del acetábulo para evitar que la cabeza femoral se mueva. El pasador debe retirarse en varias semanas a través de una pequeña incisión detrás del muslo del animal. Esta técnica también puede emplearse de manera "cerrada", sin la necesidad de una incisión.

    Después de la cirugía, la extremidad se puede colocar en una honda.

  • Cuidado y prevención en el hogar

    Lleve a su gato a un veterinario lo antes posible después de cualquier trauma para una evaluación inmediata.

    Después de la reducción cerrada, la extremidad se colocará en un cabestrillo y la actividad de su gato deberá restringirse durante varias semanas para permitir que la articulación sane.

    Si se utiliza una técnica de reducción abierta, la pierna se puede colocar en un cabestrillo y restringir la actividad de su gato. Además, la incisión en la piel se controlará durante el proceso de curación.

    Las radiografías pueden repetirse en varias semanas para asegurarse de que la cadera aún esté en la articulación.

    Muchos eventos traumáticos son verdaderos accidentes y, por lo tanto, inevitables. Mantener a los gatos en el interior reducirá las posibilidades de que sean golpeados por un vehículo motorizado.