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Enfermedades neurológicas en gatos

Enfermedades neurológicas en gatos

Si su gato parece estar afectado por una enfermedad neurológica, es probable que lo note desde el principio. Llévelo al veterinario de inmediato para que lo examinen, lo diagnostiquen y lo traten.

Epilepsia

Uno de los trastornos neurológicos más comunes en los felinos, la epilepsia significa que su gato experimenta convulsiones, el resultado de una actividad eléctrica anormal del cerebro. Si bien los síntomas de las convulsiones clásicas incluyen rigidez, espuma en la boca y caídas, su gato puede sufrir convulsiones más leves que simplemente lo hacen parecer "fuera de sí". Dependiendo de la frecuencia y duración de las convulsiones, su veterinario podría recetarle medicamentos como fenobarbital para mantenerlas bajo control.

Infección

Si Smokey desarrolla una infección en su cerebro o en el oído interno, podría presentar síntomas neurológicos. La enfermedad vestibular felina es el resultado de la participación del cerebro o del oído interno, con Smokey caminando en círculos, inclinando la cabeza y moviendo los ojos de maneras extrañas. El sistema vestibular de un gato regula su equilibrio y coordina los movimientos de la cabeza y los ojos, por lo que cuando está fuera de control, Smokey tiene un problema. Su veterinario realiza pruebas para determinar la causa de la enfermedad. Una infección puede tratarse con antibióticos, pero hasta que su gato recupere el equilibrio, confínelo a un área donde no pueda lastimarse.

Tumores

Los tumores, tanto benignos como malignos, pueden afectar el cerebro de un gato. Los meningiomas, tumores generalmente benignos que se encuentran en el tejido protector alrededor del cerebro de Smokey, pueden crecer y ejercer presión sobre el órgano, causando síntomas neurológicos. La extirpación quirúrgica de estos tumores suele tener éxito. Si a su gato le diagnostican un glioma, un tumor maligno, el pronóstico no es tan bueno.

Trauma

Si su gato experimenta un traumatismo en la cabeza, ya sea atropellado por un automóvil, atacado por un perro o cualquier otra cosa que dañe su cráneo, llévelo al veterinario incluso si parece estar bien. El traumatismo craneoencefálico es una causa común de problemas neurológicos felinos. Si sus ojos o músculos faciales comienzan a caerse, sospeche el síndrome de Horner. Si bien el síndrome de Horner generalmente es causado por un trauma, también puede ser el resultado de una enfermedad del cerebro o del sistema nervioso. El tratamiento depende de la causa subyacente.

Rabia

Aunque te aseguras de que tus propios gatos estén al día con las vacunas contra la rabia, si encuentras un felino desconocido que muestra síntomas neurológicos, déjalo en paz y llama a tu oficial de control de animales local. Eso es porque los signos de la rabia incluyen problemas neurológicos, como convulsiones y desorientación. Dado que la rabia siempre es mortal, es mucho mejor prevenir que curar. Si entra en contacto con un animal rabioso, tendrá que someterse a una serie de inyecciones para asegurarse de no contraer la enfermedad.


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